Alta y Adentro: Todo salió bien a Mazorqueros y ganaron PDF Imprimir E-mail
Deportes - Beisbol
Escrito por Jaime E. Rey   
Sábado, 29 de Mayo de 2010 10:54

Hay días en que temo salir a la calle y hay días que salgo volado. Es cuando inicio mis días quemando mi boca con el café que se que ese día valdrá madre y me escondo debajo de la cama. Luego salgo y hasta las jóvenes del barrio me ven con coqueteo y ojos y con ganas de echarme los perros. Esos son mis buenos días.

Mire como se parece el beisbol a la vida. Recordará que en el primer juego contra Dorados la semana pasada Jaime “Jimmy” Portillo se quemó con su café y no había cama donde esconderse. La historia es larga pero una entrada de cuatro errores y ocho carreras le echaron a perder todo el fin de semana. Nada le salió bien, aunque salvó un juego.

Anoche todo le salió a las mil maravillas, de plano la bella dama fortuna le echó los perros “big time,” como dicen los gringos.  Y que bueno porque después de perder dos series en fila debió estar si no sentado en un bracero por lo menos dentro de un micro ondas.

Usted sabe, en tiempos malos al primero que le dicen adios es al manager y la afición ya presionaba.

Aguerrido salió mi tocayo y el mundo siempre ha sido de los osados. Sentó al cuarto bat por que relevaron con un zurdo. Lo de zurdo para zurdo y bla, bla, bla, es más mito que realidad pero le funcionó a Jimmy. Y empezó a llover sustituciones y hits.

De la refriega salió empolvado Jaime pero si esto fuera toreo con la victoria de 4-3 se habría llevado las dos orejas y el rabo. No se le ganó a un becerro, se le ganó a un toro Miura de amplia cornamenta.

Manzaneros llegó como líder y debe de ser de los favoritos para llevarse todas las canicas. Pero Mazorqueros enseñó que también puede, en términos “caniqueros” entrarle a la rayuela. Tiene el equipo el divino tesoro de banca.

En el beisbol moderno se requieren demasiados pitchers y con límite de peloteros por equipo las bancas quedan ralas. Eso requiere que los pocos ahí sentados sean buenos y preferentemente versátiles.

Anoche la banca de Mazorqueros enseñó las dos cosas. Jimmy usó bateadores emergentes que respondieron y sustituyó corredores por los lentos. Por lo menos anoche todo salió bien pero no hay que mal imponerse que las cosas no siempre son así.

Precisamente por que los peloteros tienen días buenos y días malos es esencial una buena banca. Se saca a quien anda mal y se intenta atinar con el que anda mejor.

En Mazorqueros ese no gran problema. La banca tiene jóvenes de versatilidad. Por ejemplo, Jorge barraza batea de zurda, corre como gamo y fildea bien. En él hay tres elementos importantes a disposición del manager.

José Ruacho es aun más versátil pues juega bien en todas las posiciones. Y hay otros listos para contribuir cada quien con lo que hace mejor. Aquí cabe preguntar, ¿es bueno sentar al cuarto bat por un emergente? Generalmente no pero primero hay que preguntar si hay que sacarlo, no es cuarto bat y, ¿qué hace ahí?

El Pitcheo se vio bien aunque creo que a Ortegón lo sentaron temprano pero es mejor sacar al pitcher antes que después.

La tercera entrada inició con base a Octavio Armendáriz, quien se robó la segunda y con la primera desocupada se le lanzó al Bambino Aviles y éste perdió la esférica entre los nogales del lado izquierdo. A Aviles no le dicen Bambino porque sea italiano le dicen así porque le zumba a la bola como le zumbaba aquel de apellido Ruth.

La gente respondió y la entrada fue buena para viernes. Ojala así siga en las buenas y en las malas. Ya han llovido mejores administradores y mejores managers que, como yo, tienen la ventaja de opinar después de los hechos. Esto es bueno si acuden al estadio. Criticar al manager y dirigir desde las tribunas es parte del beisbol.

El Camargo que estaba frío la semana pasada, después de las derrotas, ya anda en término tibio pero se calentará porque ya apareció, aunque sea por una noche, el verdadero Mazorqueros. Que siga la mata dando.

 

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