Perfil humano. El instrumento político del 2019 PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Eduardo Fernández   
Domingo, 23 de Diciembre de 2018 12:30

Eduardo Fernández.

 

Porfirio Muñoz Ledo calificó como “el instrumento político” al Paquete Económico 2019 que Carlos Urzúa, secretario de Hacienda, les entregó a los diputados federales para su análisis y aprobación.

 

El presupuesto federal propuesto por el gobierno de López Obrador es de 5.7 billones de pesos, por lo que tendrá un aumento del 6.1 por ciento al ejercido este año. Estará enfocado principalmente a los programas sociales por lo que las secretarías más favorecidas serán la del Trabajo y la de Bienestar.

 

Para el gasto público programado Urzúa declaró que 5.27 billones de pesos serán recaudados por lo que para completar el resto se contempla un techo de deuda interna de 490 mil millones de pesos.

 

En los proyecto de inversión destacan 15 mil mdp para la polémica terminal de Santa Lucía, 6 mil mdp para el Tren Maya y 900 millones para el tren Transístmico.

 

Prometió el secretario de Hacienda que no aumentarían los impuestos ni se crearían otros nuevos. Para lograrlo calculan que la inflación será del 3.4 por ciento y el crecimiento de entre un 1.5 a 2.5 por ciento. El tipo de cambio pronosticado para 2019 es de un promedio de 20 pesos por dólar.

 

En tiempos de penurias y quiebras financieras institucionales no deja de ser positivo que se pretenda un gasto público poco deficitario y al menos no se recurra al endeudamiento externo.

 

Sin embargo además de las universidades estatales varias entidades cargan con la deuda que les heredó la anterior administración, como la de 48 mil millones de pesos de Chihuahua. El gobernador ha anunciado que tienen problemas hasta para completar la nómina y pago de aguinaldos de fin de año.

 

Por las mismas se encuentran buena parte de los municipios debido a corruptelas o deficiencias administrativas. ¿El presupuesto federal alcanzará también para evitar la bancarrota de municipios y estados?

 

La anterior es quizá la principal razón por la que el manejo presupuestal es el principal instrumento político con que cuenta el gobierno federal para controlar y favorecer a los gobernantes que le sean afines y castigar a los opositores.

 

La tendencia inicial de la política de AMLO es de fortalecer un presidencialismo decadente y centralizar las decisiones al estilo tradicional del viejo régimen.

 

Una república para que sea democrática y federal requiere la autonomía real de los municipios y estados, los cuales no lograrán esta independencia si antes no son autosuficientes en lo político y lo económico.

 

La reacción de los gobernadores y presidentes municipales será proporcional a la ayuda emergente que les brindará la federación, lo cual podrá ser un alivio temporal pero no solucionará el problema hasta que se lleve a cabo una auténtica reforma fiscal que les permita recaudar por sí mismos sus recursos.

 

El modelo democrático de Suiza continúa siendo el ideal que inspirara a Rousseau y a otros ideólogos liberales para proponer otro tipo de gobierno distinto al monárquico despótico que prevalecía en su época. ¿Podrá México algún día aspirar a ser una verdadera democracia en la que gobiernen sus ciudadanos y no la camarilla en turno?

 

El Clima