Un domingo de versos e imágenes impresionistas en Casa Chihuahua PDF Imprimir E-mail
Cultura - Arte y Cultura
Escrito por Viviana Mendoza   
Lunes, 09 de Septiembre de 2019 01:23

Viviana Mendoza Hernández.

 

El pasado domingo 8 de septiembre en Casa Chihuahua Centro de Patrimonio Cultural fue una de sus actividades llamada "Arte Dominguero" dedicada esta vez a la creación poética con el taller "Taco de Ojo" dirigido (oficialmente) por la escritora Alejandra Torres a partir de las 11 horas. 

 

Escribo hasta ahora de esta experiencia porque el reto que pusieron y los requisitos de la poesía son bastante complejos una vez que empiezas a intentarlo, pero también es fascinante encontrar el poder de las palabras al tener que irlas contando para verificar si lo que escribimos se entiende, tiene rima, tiene ritmo y "se siente" como queremos. Sin poder lograr un poema, puedo compartir lo que aprendí en esa visita de domingo.  

 

En la cafetería "Telégrafo" no podía faltar el aroma de la bebida que le da sentido (café) y los panecillos y galletas para acompañarlo mientras las pequeñas mesas se acomodaban en semicírculo y los que llegábamos poco a poco encontramos donde sentarnos. Varios de los presentes con la alegría del reencuentro por participar en otros talleres, otros estábamos nerviosos y "un poquito" intimidados a pesar de que el museo siempre ha buscado honrar lo de ser una casa donde todos somos bienvenidos, tanto en los "Jueves de Puertas Abiertas" como en los domingos de museos. 

 

Cuando el grupo se acercó a los 15 elementos nuestro anfitrión, David Martínez, comenzó a hablar acerca de lo importante que era para Casa Chihuahua esos talleres y cómo se habían ilusionado cuando el museo Soumaya aceptó que las obras de la colección  ‘"Impresionismo y Vanguardia", estuvieran en una exposición temporal en Chihuahua. 

 

Explicó que la mayor parte de la ilusión del equipo era que los que se dedican al arte, o lo estudian pudieran ver las obras que marcaron una época de fuerte cambio en el arte. Se encontraron con que ya casi para cuando deben devolverlo un maestro se dio cuenta y fue quien avisó a sus estudiantes. Cierto que ha habido visitas, pero no las que se esperaba con tanta ilusión al traer a quienes cambiaron las reglas del arte hace cerca de doscientos años y cuyas técnicas aún son referencias necesarias. 

 

La muestra está conformada por 55 pinturas que abarcan 115 años (1853 a 1968) con la participación de 36 pintores, entre los que destacan los nombres de Henry Fantin-Latour del llamado Realismo lírico, Paul Baudry, Alfred Zoff de la Escuela de Barbizon, Armand Guillaumin conocido por sus paisajes de París y Eugéne Boudin -ambos participantes en la 1ª exposición impresionista en 1874-, Pierre Auguste Renoir -participante en la 2ª exposición impresionista en 1876-, Raoul Dufy y Othon Friesz -pintores fauvistas-, Pierre Bonard y Édouard Vuillard del grupo Les Nabis (los Profetas), el neoimpresionista Paul Signac y otros 26 autores.

 

Tres salas dedicadas a la historia del arte. 

 

El impresionismo es un movimiento artístico? inicialmente definido para la pintura impresionista, a partir del comentario despectivo de un crítico de arte (Louis Leroy) ante el cuadro Impresión, "Sol naciente" de Claude Monet,por el intento de plasmar la luz (la "impresión" visual) y el instante, sin importar en la identidad de aquello que la proyectaba. Así que muchas cosas cotidianas se volvieron importantes para el artista, más que el concepto que se buscara expresar. 

 

Las exposiciones impresionistas son en que dieron a conocer sus trabajos, al margen del Salón oficial controlado por la Academia de Bellas Artes francesa. Las exposiciones de los impresionistas fueron un paso fundamental en la independencia del artista moderno con respecto a las instituciones académicas y en la creación de un mercado privado de arte, dado que por primera vez los pintores, organizados en grupo, exponían sus obras, dándolas a conocer a posibles compradores. Un detalle curioso es que fue la autorización que dio en 1863 el emperador Napoleón III para que se abriera un llamado Salón de los rechazados (Salon des refusés) en que pudieran exponerse las obras que el jurado académico había rechazado de la exposición oficial

 

 La característica principal es el uso de complementarios, de la luz a la sombra y en un mismo valor, esto se denomina modulado del color. Podemos decir que, rompiendo con la dinámica clásica del claroscuro, donde el contraste se da por valor, esto se denomina modelado del color; el contraste entre claridad y oscuridad es la que generan la ilusión de profundidad. Asimismo enriquecieron el lenguaje plástico separando los recursos propios del dibujo y aplicando únicamente los recursos propios de la pintura: es decir, el color. Para definir la forma, su riqueza de color les permitió afinar el volumen mediante más matices lumínicos, creando luces dentro de las zonas de sombra y sombras dentro de las zonas iluminadas recurriendo únicamente al uso del color.

 

Toda esa explicación y más estará en las salas, y al alcance de quien quiera preguntar. Incluso "jugar" con un truco que está en un cofre azul en una de las salas esperando que a alguien le gane la curiosidad. 

 

La tarea para quienes buscábamos mejorar la capacidad de escribir un poema (los que tiene experiencia y los que estaban descubriendo que era posible" fue seguir esa "impresión" que alguno de los cuadros habría generado luego de observarlos a la distancia que nos pareciera mejor porque ese es otro de los secretos de esos dibujantes.Sin contar con la contradicción de que demasiada luz en el cuadro puede deteriorarlos.

 

Antes de eso una lectura por parte de la escritora Rubí Myers, quien apoyó el proceso del taller de poesía. 

 

Poco a poco el grupo creció siendo un domingo a mediodía y confirmándose la invitación de Casa Chihuahua de visitarlos los domingos porque la entrada es gratuita. 

 

Regresamos al café y escuchamos otro poema, con el reto de dibujar lo que sentíamos o imaginábamos al escucharlo. 

 

"Mujer limpiando lentejas" versión del escritor Enrique Servín, un poema del armenio Zaréh Yaldizciyán, conocido como Zahrad.

 

"Lenteja, lenteja, lenteja, piedra. Lenteja, lenteja, lenteja, piedra.

 

Una verde, una parda, una verde, una negra. Una piedra.

 

Lenteja, lenteja, piedra, lenteja, palabra.

 

Inesperadamente una palabra. Una lenteja.

 

Una lenteja. Una palabra. Una palabra y luego otra palabra. Una frase.

 

Palabra, palabra, otra palabra. Oraciones sin orden.

 

Y luego un viejo canto.

 

Un sueño de otros tiempos.

 

Una vida, otra vida, una vida difícil. Una lenteja y otra vida.

 

Una vida difícil. Una vida fácil. ¿Por qué fácil? ¿Por qué difícil?

 

Una vida seguida de otra vida. Una vida. Una palabra. Una lenteja.

 

Una verde, una parda, una verde, una negra. Dolor.

 

Una verde canción, una verde lenteja, una lenteja negra. Una piedra.

 

Una lenteja, una piedra, una lenteja, una piedra. Una piedra".

 

Eso abrió la puerta a la parte en que se empezaba a trabajar con el texto de lo que podría ser lo  que el cuadro "nos daba" como inspiración porque en esta parte ya no se trata sólo de describir, sino de usar metáforas para permitir al lector crear un lazo con el texto, su propia interpretación de la experiencia. 

 

Ese trabajo, por experiencia de las talleristas y los consejos que han compartido en otros espacios como el Taller "Alí Chumacero" o el "Taller Cíbola" y que iban a ser diez (decálogo para quien se inicie) pero se han ido extendiendo con cada referencia. Lleva su propio tiempo porque hay que leer y releer hasta que en verdad guste el resultado final de lo que se está escribiendo. 

 

Confieso que respecto a mi intento de poesía con el tema que tomé en esa oportunidad me he rendido tanto que al llegar el borde de la 1:30 p.m. "huí" de la tentación de seguir aprendiendo. Creo que por ahora me quedo con la narrativa. 

 

Y usted, valioso lector. ¿Se anima a aprovechar los últimos días de los Impresionistas y vanguardistas de la colección del Museo Soumaya?  Artistas que capturaron momentos cotidianos de Francia y otras partes de Europa hace ya casi un par de siglos y que puedo asegurarle que "algún recuerdo le puede despertar". 

 

El tiempo para esa experiencia (el de pintura porque el de poesía era una actividad de varias que nos esperan los domingos) se acaba el 23 de septiembre de este año, cuando será devuelto al museo en la Ciudad de México.

 

El Clima