El discurso oficial estuvo a cargo del subdirector del Educación Primaria de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua, quien señaló que González Casavantes fue un hombre de pensamiento social y político muy avanzado para su época.
A pesar de haber sido un hombre de situación acomodada, sus ideas eran liberales y de avanzada, señaló el orador.
Por ello entra en contacto con Madero y funda en el estado de Chihuahua el Partido Anti reeleccionista, influyendo en otros hombres que serían luego líderes locales del movimiento revolucionario, como Pascual Orozco y Francisco Villa.
Al acto oficial asistieron representantes de Poder Ejecutivo estatal, de la Secretaría de Educación y Cultura, de los Servicios Educativos del Estado de Chihuahua y la V Zona Militar.
De igual forma estuvieron presentes funcionarios del Supremo Tribunal de Justicia, del Congreso del Estado y del Ayuntamiento de Chihuahua.
Los honores a la bandera estuvieron a cargo de alumnos de la Escuela Secundaria Federal No. 5 y además acudieron estudiantes y padres de familia de la Escuela Primaria “Abraham González”.
También asistieron familiares descendientes del jefe revolucionario, fallecido en 1913.
BIOGRAFÍA
Abraham González Casavantes nació en Guerrero el 7 de junio de 1865.
Agricultor y revolucionario, militó en la oposición desde el porfiriato.
Fue delegado a la Convención Antirreeleccionista de la capital en 1910 y jefe de la revolución maderista en Chihuahua, movimiento en el cual ostentó el grado de coronel y recibió el nombramiento de gobernador provisional, después interino, para finalmente ser electo en 1911 gobernador constitucional.
Ocupó la Secretaría de Gobernación en el gabinete de Francisco I. Madero, entre noviembre de 1911 y febrero de 1912.
Regresó a Chihuahua para hacerse cargo de su gobierno y estuvo a punto de perder la vida durante la rebelión orozquista.
Fue depuesto como jefe del Ejecutivo estatal el 23 de febrero de 1913.
Por órdenes de Victoriano Huerta fue llevado en un tren supuestamente a la ciudad de México, pero apenas a la altura de la estación Mápula, fue bajado y posteriormente fusilado.
No conforme con ello los soldados encargados de asesinarlo, arrojaron su cuerpo a las vías del ferrocarril, pasando luego la máquina por encima del cuerpo, quedando mutilado el cuerpo del jefe revolucionario.