Dictador PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 12 de Marzo de 2017 19:52

Isaías Orozco Gómez.

El despido del fiscal del distrito sur de Nueva York, Preet Bharara, ordenada por el presidente de los USA, Donald Trump, por negarse a renunciar al cargo y por desafiarlo; nos lleva a pensar lo que aquí escribimos unos días después de que el citado presidente “gringo”, tomara posesión del cargo, afirmando que se iniciaba el régimen de un dictador. A diferencia de algunos analistas, que consideraron su llegada a la Casa Blanca, como la “era Trump”.

Sus declaraciones, actos y actitudes preelectorales, electorales y electoreras confirmadas una vez investido como  jefe máximo del Pentágono, lo pintan de cuerpo y “alma” como todo un dictador que inicia sus cuatro años (si no es que cae antes de llegar a la mitad de su período) y no como la “era Trump”. Pues la ERA, de acuerdo con la periodización de la Historia Universal, constituye todo un acontecimiento fijo y convencional que comprende todos los aspectos de la vida social, desde el cual se empiezan a contar los años. Por ejemplo, convencionalmente, se acepta hablar de la “Era Americana”, que comenzó el 4 de julio de 1776, fecha en que las 13 colonias anglosajonas de los actuales USA, se liberaron del dominio del imperio inglés, declarando su independencia, hasta el presente.

su cargo, le exigiera su renuncia junto con otros 45 fiscales, facultad que ciertamente, tiene el presidente que va llegando. Pudiera ser entonces, que al misógino, xenofóbico y patológicamente antimexicano, no le conviniese que siguiese en funciones el mencionado fiscal, ya que éste personaje “de 48 años, nacido en la India, quien aparentemente no se dejaba intimidar por las élites de Wall Street, se forjó una reputación de inflexible enemigo de los delitos financieros y de la corrupción. Desde que fue nombrado por Obama, en 2009, proyectó una imagen de independencia que hizo palidecer a algunos de sus homólogos, al encabezar investigaciones que involucraron por igual a republicanos y demócratas, incluso en las más altas esferas”. ¡Ah, cómo le harías bien a México, que el Poder Judicial federal y de los estados, estuviese en manos de HOMBRES PROBOS y de CONVICCIONES, como Bharara!

Y ya que hablamos de dictadores, podemos ubicar a Donald Trump, sin temor a equivocarnos, como continuador del régimen establecido por el actor Ronald Reagan, quien impulsó, desde su llegada al poder en 1980 (coincidentemente también, con la imposición del imperio capitalista neoliberal y globalizador), una especie de revolución conservadora en USA, que abandonó, definitivamente, los débiles empeños anteriores de establecer un estado de bienestar del país. Evidentemente, desde el inicio de su gobierno, asumió la defensa de un liberalismo económico radical  que llevó a la desregulación del sistema financiero estadounidense y al RECORTE DE LAS FUNCIONES ASISTENCIALES del Estado.

De tal manera, se bajaron los impuestos para los más ricos y se RECORTÓ el GASTO SOCIAL; aumentando, obviamente, el gasto en DEFENSA. Dejando la marcha de la economía de los USA, totalmente en manos del “libre” mercado, con lo cual, se dispararon aún más las DIFERENCIAS entre POBRES y RICOS. Fue tal la herencia del actor de películas vaqueras en funciones de presidente de los USA, que en el verano de 2007, se originó la crisis financiera provocada en buena medida por la voracidad de los banqueros y especuladores, quienes, por la avaricia de ganar dinero fácil en el mínimo de tiempo, les sucedió todo lo contario: acabaron acumulando estratosféricas deudas.

Pero las cosas iniciadas con Reagan, no pararon ahí: en octubre de 2008, el gobierno de George W. Bush, destinó 700.000 millones de dólares para la compra de activos tóxicos de los bancos (contratos hipotecarios con fuerte riesgo de impagables), fenómeno que algunos países europeos optaron por llevar a la práctica, en su desesperado intento por salvar su economía capitalista. Pedro González Calero, autor, entre otros, que hemos consultado, al respecto expresa: “Esta gestión resultó ser una buena muestra  de lo que se ha denominado ‘socialismo para los ricos’, un sistema donde los BENEFICIOS se PRIVATIZAN, pero donde las  PÉRDIDAS acaban SOCIALIZÁNDOSE.

Si bien, todavía no tenemos elementos fundamentados y suficientes para categorizar como dictadura ¿“imperfecta”? al mandato del actual presidente de los USA, sí podemos adelantar que él mismo, se ha constituido en un férreo gobernante rodeado y apoyado por un reducido grupo de grandes empresarios  capitalistas, que seguirán fiel y convenencieramente, los DICTADOS del susodicho, con el fin primordial de salvaguardad sus sagrados intereses.

Hasta hoy, salvo las dinastías chinas, sólo los dictadores aíslan a sus mandantes del resto de la humanidad, levantando muros en “sus” fronteras. Pero además, persiguen y expulsan de su territorio, a todo “extranjero”, sin importar sus hijos y demás parientes; olvidando de que si no hubiese sido (y sigue siendo) por esa mano de obra, difícilmente lograrían el desarrollo sustentable, a grado de llegar a tener una economía relativa de “primer mundo”.   

Quien se precie de ser REPUBLICANO y/o DEMÓCRATA y amante de la LIBERTAD, no puede ver enfermizamente, en el rostro del otro, del que no es de su raza, ni profesa su misma creencia religiosa o ideología y filosofía político-partidista, a un terrorista, a un criminal, a un violador, a un narcotraficante, a…; en potencia. Eso sólo lo lleva en el pensamiento y lo practica: un dictador consumado.  

En fin, el tiempo, la historia, son inexorables. Y quizá, más temprano que tarde, lamentablemente, se confirmará, que el pueblo norteamericano –en su mayoría, noble y humano– llevó a la presidencia de su nación: a un dictador.

 

El Clima

Más información sobre el tiempo en Chihuahua