Jaime García Chávez: ¿De quién es el ocho de marzo? PDF Imprimir E-mail
Opinión - Jaime García Chávez
Miércoles, 02 de Marzo de 2011 17:11

Con la conmemoración del 8 de marzo —Día internacional de la Mujer— sucede lo mismo que con otras fechas significativas de la historia que se descuidan y, en un abrir y cerrar de ojos, se los apropian con afán de manipulación  los que por sus posiciones políticas o ideológicas eran adversarios de la efeméride, vale decir su significado esencial. Es proverbial el ejemplo del Primero de Mayo, inicialmente una huelga general por un día  emblemático en la lucha obrera contra el sistema capitalista, que luego se convirtió en un rebaño a los pies de los gobernantes, los líderes venales y los propios empresarios. Hoy es una fecha vacía de contenidos y un día de campo y no más.

 

Con el 8 marzo puede suceder lo mismo. Desayunos, saraos, ramos de flores, corsages, demagógicos discursos, convivencias con gobernantes de derecha o de izquierda (que en ocasiones en el tema de la mujer piensan igual) que son afectos a las más recalcitrantes posiciones machistas, patriarcales, denigratorias de la mujer y sus luchas libertarias. Cuando esto se reitera, después de mucho tiempo se olvida lo fundamental y en su lugar se instala la fiesta y se mata la memoria y, de alguna manera, el impulso político y ético de darle continuidad a una fecha histórica de manera congruente.

Todavía recuerdo cuando el 8 de marzo competía con otra fecha parecida al 10 de mayo y no olvido  como ganó relevancia primordial aquella. Hoy parece que la apropiación  enrumba en la dirección enajenante, a partir de la cual el 8 de marzo no tuvo el significado inicial, libertario, socialista, reivindicador, con adversarios que siguen vivos  y su pérdida para la memoria.

El 8 de marzo pertenece a las mujeres y sus luchas renovadas. No es del gobierno, menos cuando las deudas insatisfechas por el feminicidio y esta cruel guerra que se ceba en jóvenes y niñas, ni se han pagado ni cesa en su barbarie, respectivamente. Lo prudente es rescatar el origen  y mantenerse al margen de los mecanismos de control y cooptación. Ojalá.   

 

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