Domingo Sangriento en Juárez y Torreón; suman 24 ejecutados de madrugada PDF Imprimir E-mail
Escrito por Redacción   
Lunes, 01 de Febrero de 2010 06:30

Hubo en total 42 muertes más vinculadas con el crimen organizado, en ocho estados; se rebaja la condición humana

Esto es la hecatombe. Indigno incluso de ser pergeñado. Impropio de la condición humana. Pero es la triste realidad: 42 muertes en todo el país en una sola noche, dos casos con ejecuciones en masa, relacionadas con acciones del crimen organizado. 14 de ellas en una fiesta particular donde festejaban el cumpleaños de un joven estudiante de CBTIS en ciudad Juárez. Todos ellos ejecutados a mansalva, arremolinados en el patio. Aterrorizados. Otros 10 acribillados cuando se divertían en un bar en la zona centro de Torreón, Coahuila, con disparos indiscriminadamente contra todo lo que estaba presente.18 mas en ocho estado de la república. ¿Qué nos pasa?

 

¡Que estamos viviendo! ¡Qué castigo estamos pagando como sociedad! Lo cierto es que las masacres continúan y las autoridades de los tres órdenes de gobierno se han  visto incapacitados para detener estos sangrientos hechos que enlutan no solo alas familias afectadas, sino a toda la sociedad, que requiere, exige, necesita de urgencia un nuevo pacto social que norme la convivencia y regule las relaciones interpersonales y colectivas de todos.

Frente a este tipo de problemas tan graves y denigrantes de la naturaleza humana, cabe preguntarse, no quienes son los culpables, porque los hay, pero eso no resuelve nada, emergen como cabezas de hidra. Justo es preguntarse las causas que han originado que la sociedad exhiba un nivel de descomposición que denigra la vida humana y rebaja la condición de ser humano a la mínima expresión: la falta de respeto total a la vida, y un desprecio absoluto al derecho a existir.

En Ciudad Juárez sicarios integrantes de un fuerte grupo armado irrumpieron atrozmente en vivienda de una colonia popular, y acribillaron a todos, separando a algunas de las mujeres que en la fiesta se encontraban. Murieron 14 en una escena espantosa. Además de otros tantos heridos de cierta gravedad, pero que mas grave será el recuerdo del terror y la amargura de la muerte de los compañeros caídos.

En Torreón, Coahuila, en pleno centro de la ciudad al interior del bar Ferrie repleto de jóvenes, sicarios de la muerte arremetieron contra los asistentes ejecutando a 10 y dejando una estela mortal de heridos y gente aterrorizada que ya no puede salir a divertirse sin el riesgo de morir indiscriminadamente y en masa.

 Pero el terror no para aquí. El sangriento domingo aumentó su cuota de ejecuciones en todo el país, al registrar 18 personas más que fueron ultimadas a balazos, entre ellas dos policías municipales, uno estatal y uno federal, todos ellos con la firma del crimen organizado.

Cinco de las víctimas perecieron la madrugada fatal de este domingo en el municipio de Navolato, Sinaloa, cuando viajaban en una camioneta Ford Lobo con placas de California, y fueron interceptados por desconocidos que les dispararon más de 60 balazos.

En Michoacán otra hecatombre: un policía, dos civiles fueron acribillados cuando desconocidos balearon la comandancia de Ciudad Lázaro Cárdenas y lanzaron dos granadas de fragmentación de las que sólo una explotó, para luego darse a la fuga y disparar ráfagas de metralleta contra los hoteles donde se hospedan los federales desplegados en la zona.

En Jalisco hubo tres asesinatos más. Entre las víctimas se encontraba un policía municipal de Magdalena, cuyos compañeros respondieron el ataque de varios pistoleros y, según testigos, ultimaron a uno, mientras que en Guadalajara, Francisca Paula Mata Munguía, funcionaria de la Secretaría de Seguridad Pública estatal, fue baleada por desconocidos y se encuentra grave, junto con su hijo de cinco años.

En la capital de Durango fue asesinado un policía federal, en tanto que en Tijuana, Baja California, apareció un cadáver descuartizado y decapitado. En otros hechos sangrientos, en el municipio mexiquense de Xalatlaco, un sujeto pereció acribillado. De las restantes ejecuciones dos fueron perpetradas en Nogales, Sonora, y dos más en Guerrero, cuyas víctimas yacían a la altura del kilómetro 32 de la carretera Chilpancingo-Acapulco.

¡Qué madrugada! Un sangriento domingo que dejó cuota increíble de 42 ejecutados al estilo del crimen organizado, que ahora cambia su estrategia por asesinatos en masa ¡Cuidado! ¡Qué triste condición humana!

 

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