Dos sugerencias PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 07 de Enero de 2018 17:25

Isaías Orozco Gómez.

Hoy, lunes ocho de enero del año en pañales, se reinician las actividades en el sistema educativo estatal. Nuevamente estarán abiertas las puertas de la Escuela, de los centros y/o planteles pedagógico-instruccional-educativos, de los otrora respetables  Templos del Saber; cuyos pupitres y mesas de trabajo en sus respectivas aulas, ocuparán casi un millón de escolapios, de estudiantes,  desde el nivel básico hasta el nivel superior, tanto del subsistema federalizado como estatal, así como de carácter y sostenimiento particular o privado.

Dado el regreso a los salones de clases de esos centenares de miles de alumnos, de educandos, de sujetos fundamentales del proceso de enseñanza-aprendizaje (PEA); es menester hacer las siguientes  dos sugerencias: la primera, relacionada directamente con el quehacer escolar, con las actividades escolares y extraescolares –curriculares y cocurriculares–; y la segunda, con aquellos aspectos de tránsito o viales, que de una u otra manera, inciden en el traslado de la población escolar de sus hogares a la escuela y de éstas a sus sendos domicilios. Incluyendo a aquellos padres de familia, tutores o los propios estudiantes que utilizan su propio vehículo, para tal efecto.

Probablemente, una importante cantidad de alumnos, desde Primaria, Secundaria, Media Superior y Superior, siguen cultivando la buena costumbre de formular y tener su hogareño HORARIO PERSONAL de ESTUDIO. Pero, no es ocioso, no es por demás, insistir en esa buena práctica disciplinaria pedagógica-didáctica, que convierte al alumno, en un real SUJETO más que OBJETO, del PEA. Lógica y psicopedagógicamente, las primeras materias a estudiar, que contenga el citado horario, deben ser las que el educando considere de mayor dificultad o más pesadas, en la mayoría de los casos: matemáticas, química, física,…

Reconociendo, que en los niveles medio y superior un importante número de estudiantes tienen y ejercitan las buenas disciplinas – ¿o hábitos?–, para el estudio teórico y práxico escolar y extraescolar; es conveniente que se siga considerando a los libros (“en físico”) como uno de los recursos didácticos más importantes para hacerse del saber, del conocimiento, de la información más completa que satisfaga al máximo los requerimientos de los planes y programas de estudios en vigencia. Por supuesto, que no se está en contra del uso de la cibernética como un recurso más para obtener y llegar al descubrimiento de la información y el conocimiento, pero… El hacer uso cotidiano de la bibliografía y la hemerografía no sólo nos enseña a leer (no ler como dijo NUÑO el ahora “estratega” de la campaña de MEADEPri), sino que aprendemos a escribir y con el mínimo de faltas de ortografía.

El que se siga sosteniendo, que de unos años a la fecha, un amplio sector del estudiantado y hasta profesionistas, tienen una escritura ilegible e inentendible, letra fea, dicen algunas personas, no lo dude usted, apreciable lector, que eso se deba al hecho de que todo se hace o se baja de la PC (computadora o tableta). Lo que llevó al estudiante y al profesionista, cómodamente, “a hacer” todas sus tareas escolares, todos sus trabajos o compromisos profesional-laborales en la PC o tableta. Dejando de ejercitar cotidianamente los trabajos MANUSCRITOS  sea en letra cursiva o script (comúnmente conocida también como de imprenta). Si usted copiara manuscritamente lo que necesita de la fuente bibliográfica y de la propia computadora o tableta, indudablemente mejorará su escritura.

Conscientes de que en la mayoría de los hogares chihuahuenses y mexicanos, no hay las condiciones climático-ambientales y de espacio, para que los alumnos estudien en ópticos entornos: bueno será que los principales sujetos del PEA, tengan el clima más agradable en sus horas de estudio; pero además, que se rodeen de todos los materiales necesarios a la “hora de hacer la tarea” o de “repasar las clases”. Asimismo, es indispensable  tener a la mano un diccionario general; y si se puede, también diccionarios técnicos o especializados, además, desde luego, de la computadora y… Qué decir, de estar preparados con otros materiales didácticos como: pluma, lápiz, gomas-borradores, papel, cuadernos; eso, con el fin de evitar al máximo los distractores del PEA.

Por su parte, las respetables maestras y maestros, deben encargar a sus educandos,  el mínimo de “tareas” para hacer en sus  casas. Y no “exigirles” que carguen día tras día  lectivo, con todos los materiales que desde el inicio del ciclo escolar oficial, comprende el plan y programas de estudios. De tal manera, que los alumnos no sobrecarguen las mochilas (primordialmente los escolares del nivel básico, que se encuentran  en el proceso de crecimiento y desarrollo), ya que está comprobado que sí se perjudica la espalda, hombros y…

Por lo que hace al problema de tránsito y/o de vialidad, la protesta, queja o exigencia que expresan los padres de familia, la ciudadanía en general, es la persistente falta de SEÑALIZACIÓN VIAL, sobresalientemente en los pasos peatonales de las escuelas, templos, hospitales o clínicas, iglesias y algunos centros comerciales de considerable flujo de transeúntes. Cuando –dicen– Maru Campos como candidata por el PAN a la presidencia municipal, prometió resolver ese serio problema. Quisieran, sostienen algunos ciudadanos, que en ese caso, no siguiese presente la “lucha de clases”, ya que las escuelas particulares o privadas no solamente gozan todos los días de tener bien señalados los dichos pasos, sino que, además, tienen un agente (¿pagado por esos empresarios?) auxiliando en el cruce de los padres y sus criaturas. Y qué bueno, agregan, pero…

Como algunas madres o padres sí tienen vehículo con qué trasladar a sus hijos a sus respectivas escuelas y jardín de niños, esperan que a la mayor brevedad posible se pinten las líneas divisorias de los respectivos carriles de calles y avenidas, ya que la falta de esa señalización, sobre todo en horas de penumbra, dificulta la visibilidad, lo que viene a provocar no pocos accidentes viales, y fatales atropellamientos.

Sin con obra pública, a algunos presidentes municipales se les va a dificultar la “reelección”;  casi es seguro, que quienes no cumplieron mínimamente con las promesas hechas durante su campaña, ni siquiera se les tome en cuenta para repetir en el mismo cargo u otro.

 

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