Los puntos sobre las íes: Jaime García Chávez PDF Imprimir E-mail
Opinión - Jaime García Chávez
Lunes, 25 de Abril de 2011 13:53

Tres o cuatro hechos son premonitorios del 2012 en el Estado de Chihuahua.

1.- La obra pública que se emprenderá masivamente como negocio de Estado para solventar la restauración electoral del PRI y, por supuesto, la preservación de su hegemonía regional. Las obras grandes habrá que someterlas a fuerte observación ciudadana. Por lo pronto hay tres que tienen el tufillo de medidas para acumular tesoro con fines aviesos por facciosos y electorales.

 

El cambio de la red de agua del Centro Histórico de Chihuahua, con una antigüedad grande, y que al quedar sepultada es prácticamente la fiscalización del gasto público que ocasione.

La edificación de un palacio legislativo cuando que no hace ni siete años que se instaló el actual y que ha costado, a lo largo de esos años, una enorme inversión. Pero no solo eso: ¿Ya se les olvidó que hasta un suntuario estacionamiento se le construyó?

Lo digo directo: para que haya palacio legislativo, primero que haya congreso y representación, no las caricaturas que hemos tenido. Si el César quiere construir su Roma, que espere, porque no es prioridad.

La demolición del edificio Russek, sin más justificación que la chata estética de que todos veamos los dos edificios construidos por Manuel Bernardo Aguirre (Héroes de la Reforma) y Saúl González Herrera (Héroes de la Revolución) y la Plaza Imperial que se mandó hacer el innombrable local.

Chihuahua necesita que su dinero público se destine a las altas prioridades que se perciben en la calle, pero que los gobernantes ni las huelen y si acaso lo hacen, privilegian sus intereses personales, de grupo o de partido. Aquí el lema es: “oro que se quema el PRI”

2.- En el mismo sentido viene convertir la CNC —central campesina a la que pertenece el mandamás Duarte— en pivote en el asunto de los carros de procedencia extranjera (chuecos y demás). Con esa medida se pretende darle pólvora a un agrupamiento del más rancio sabor priista, corporativo y clientelar. Votos es lo que se busca y en este asunto en particular es seguir profundizando el problema, o poner los bueyes atrás de la carreta.

A la sociedad molesta y bastante este mal endémico creado por el PRI, solo que las soluciones que se aportan no van en dirección de ser un bálsamo solucionador, sino de continuar enfeudando la política de estado en el propio gremio. Lo digo total y radicalmente convencido, por otra parte, que las organizaciones pafas también son un fraude tolerado y auspiciado por el propio gobierno. ¿Recuerdan la foto de Duarte con Guadalupe Barrios?

3.- El regreso de los déspotas, es decir del innombrable local. Pero de esto me ocuparé en otro momento.

Por lo pronto ojo: el PRI hace finanzas con las obras y la gestión públicas. Todo esto lo sé de fuente directa y les comento un anécdota que pudiera beneficiarse del dicho “por las vísperas los días”. En alguna ocasión conversé con un tricolor que me comentó que en la campaña de Duarte lo que sobraba era dinero y ejemplificó: si alguien decía que un asunto necesitaba un financiamiento de diez pesos, le entregaban cien para que no fallara. ¿De dónde? ¿Dinero sucio, negro?

Sin Instituto Electoral garante lo único que podemos es contestar con otra pregunta ¿Quién lo sabe?

 

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