Los terratenientes: Duarte en comparación con Terrazas PDF Imprimir E-mail
Opinión - Aída María Holguín Baeza
Escrito por Aída María Holguín Baeza   
Martes, 27 de Febrero de 2018 05:15

Aída María Holguín Baeza.

Como en los tiempos de Luis Terrazas Fuentes, César Horacio Duarte Jáquez se adueñó -ilegítima e ilegalmente- de una serie de bienes y de vastas extensiones territoriales de la entidad.

Hasta el momento, Luis Terrazas es considerado el más grande terrateniente en la historia de Chihuahua. Aclaro que hasta el momento, porque con todas las propiedades que se le han encontrado a César Duarte (más las que se acumulen), puede que Duarte despoje a Terrazas de tan deshonroso lugar.

Tal era el poderío económico de Luis Terrazas que -según la conocida leyenda- en alguna ocasión, cuando alguien le preguntó si era de Chihuahua, quien también fuera gobernador del estado contestó: “No, Chihuahua es mío”. Cosa que, al parecer, César Duarte quiso imitar (pero no pudo del todo).

Las semejanzas en el modus operandi de ambos, radica -principalmente- en el abuso del poder para adueñarse de un sinfín de bienes (muebles e inmuebles); no obstante, el capital inicial de Terrazas no fue -por obvias razones- producto de la venta de autos usados.

De acuerdo con varios autores, Luis Terrazas logró -a pesar de su cacicazgo- un relativo progreso para Chihuahua, cosa que no sucedió con Duarte (cacique sí fue, pero no hubo progreso).

Cuenta la historia, que el inicio de la Revolución Mexicana fue motivada precisamente por las injusticias perpetradas por los hacendados (particularmente por Terrazas), y que el fin de la Revolución Mexicana propició que el PRI (en ese entonces PNR) se constituyera bajo los principios de justicia social y de que la tierra fuera de quien la trabaja. Irónicamente, César Duarte (ejemplo de “el nuevo PRI”) olvidó los principios (los originales y los actualizados) del partido al que aún pertenece.

Sin duda alguna, las patéticas acciones de ambos personajes son similares (la tierra no fue de quien la trabajó). Sin embargo, se espera que -a diferencia de lo sucedido con Luis Terrazas- el poderío económico (mal habido) de César Duarte no quede intacto.

Finalizo en esta ocasión citando lo dicho alguna vez por el escritor estadounidense, John Steinbeck: (en tiempos de Terrazas y de Duarte) “La tierra cayó en menos manos, el número de desposeídos aumentó, y todos los esfuerzos de los terratenientes se dirigieron a la represión”.

Aída María Holguín Baeza laecita.wordpress.com

 

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