La familia como célula social básica PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 11 de Marzo de 2018 14:19

Isaías Orozco Gómez.

En el mes de marzo tienen lugar dos importantes conmemoraciones: “El Día Internacional  de la Mujer”;  y “El Día de la Familia en México”.  Ambas singulares fechas, fueron instituidas relativamente hace poco. Y quizá, esa sea la causa de que no se difundan y  consideren  con la debida importancia, por la sociedad en general.  

El “Día Internacional de la Mujer”, por algún tiempo llamado “Día Internacional de la Mujer Trabajadora”, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) precisamente en el año de 1975, lo instituyó como tal, teniendo como esencia del  mismo: las luchas de las mujeres por la igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como personas. Pero fue en 1911, cuando las mujeres salieron a la calle para hacer las siguientes exigencias: derecho al trabajo, formación profesional, no discriminación laboral, derecho al voto y la posibilidad de ocupar cargos públicos.

Por lo que hace al “Día de la Familia en México”, el 20 de septiembre de 1993, la Asamblea General de la ONU, en la Resolución 47/237, decide que el 15 de mayo de cada año –desde 1994– se celebre a la familia en la fecha indicada. No obstante, por decreto del entonces presidente de la República, Vicente Fox Quezada, se estableció el primer domingo de cada mes de marzo, como el día de la familia, aquí en México.

De ahí, que aquí en nuestra hermosa ciudad-capital, la alcaldesa María Eugenia Campos Galván, ante cientos de adolescentes y jóvenes asistentes a la primera Expo Familia, organizada por la propia Presidencia Municipal, anunciara la creación de un área especial en el DIF municipal que trabaje en la elaboración de una política pública a favor de la familia. Subrayando, que la familia es la obligación de primer orden para un Gobierno que quiera generar un cambio verdaderamente auténtico en la sociedad… (Manuel Quezada Barrón, El Diario de Chihuahua, domingo 11/marzo/2018).

Inseparable entonces, la respetable sujeto MUJER, de la milenaria e indispensable institución familiar. Claro, que con el género femenino al lado del necesario complemento masculino, para la conformación e integración de la familia  monogámica, basada en la unión de un hombre y una mujer  para constituir la forma más alta de las relaciones matrimoniales y familiares. Gracias además, a que   la MUJER SE OPUSO a las costumbres y tradiciones humillantes del matrimonio por grupos.

A propósito de ese ¿indispensable? Complemento entre HOMBRE y MUJER, la respetable señora Beatriz Gutiérrez (esposa de AMLO), en una reunión que acaba de tener con motivo del Día Internacional de la Mujer,  con un numeroso grupo de mujeres, afirmó que [esposa y esposo, deben]  “Caminar juntos hacia la transformación del país, que es urgente”.

En relación con la mujer y la familia, es menester expresar lo siguiente: Que la familia para realmente conformarse e integrarse de manera firme por y para siempre, debe tener asegurado el empleo del jefe o cabeza de la casa –o de ambos cónyuges–, con un salario digno, que le alcance para solventar las necesidades de vivienda, comida, salud, educación básica, media superior y superior, recreación y deportes; empleo para los hijos que van terminando sus estudios profesionales.

Que tanto la mujer como el hombre, tengan presente la suma importancia que tiene el cuidar su salud física y mental, previamente a contraer matrimonio. Lo anterior viene al caso, porque de unos años a la fecha se ha visto incrementado el consumo de bebidas alcohólicas y del tabaco, sobresalientemente entre mujeres adolescentes y jóvenes, eso sin considerar otras substancias perniciosas, que aparentemente, por el momento, no les perjudican, sin embargo, al contraer matrimonio, eso puede ser causa de un desarrollo anormal del futuro bebé. Siempre se ha sabido y comprobado, que al alcohol es un veneno que actúa nocivamente sobre todo lo vivo. La sangre absorbe con rapidez el alcohol, tabaco u otros estupefacientes ingeridos y envenena el fruto desde el vientre de la madre.

Estudios genéticos, han establecido mediante numerosas investigaciones, que en padres alcohólicos son mucho más frecuentes los casos de abortos espontáneos, de niños nacidos muertos o antes de tiempo, de niños que mueren en el primer año de vida, de vástagos intelectualmente retrasados y de niños que sufren diversos desajustes físicos y nerviosos. Por otra parte, durante el período del embarazo, la mujer no debe fumar, pues la nicotina va a dar directamente al feto y lo afecta.

En el marco del 8 de marzo dedicado a la MUJER, no sobra recomendar que la mujer como MADRE, vuelva a amamantar a sus criaturitas, por razones obvias. Simplemente, los niños y niñas alimentados con la leche materna, crecían y se desarrollaban más sanamente, casi inmunes a las enfermedades propias de la estación. Y, notablemente, su talla y peso reflejaban su agradable salud.

Nuevamente, invocando a la MUJER y a la FAMILIA, excelso sería, que volviésemos a MATERNALIZAR  a la sociedad toda. Urge en todo México y en el mundo entero.

 

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