AMLO: el fifí que siempre ha sido (pero que ocultó por conveniencia) PDF Imprimir E-mail
Opinión - Aída María Holguín Baeza
Escrito por Aída María Holguín Baeza   
Martes, 02 de Octubre de 2018 05:23

 

Aída María Holguín Baeza.

 

Aunque desde hace mucho tiempo Andrés Manuel López Obrador se ha caracterizado por su pobre y torpe uso del lenguaje verbal, en su reducido léxico hay tres palabras que, durante la pasada campaña electoral, se convirtieron en sus favoritas: ‘pirrurris’, ‘señoritongo’ y ‘fifí’. De esas tres palabras, la expresión ‘fifí’ es la que terminó por usar, a conveniencia, con más frecuencia.

 

En el glosario básico de López Obrador, fifí tiene un doble significado. Uno que usa para señalar a las personas que forman parte de las clases, sectores o grupos privilegiados; y otro, que usa para referirse a todos aquellos (incluyendo a los integrantes de organizaciones de la sociedad civil) que, por no comulgar con sus ideas, considera sus adversarios.

 

Para desgracia de Andrés Manuel López Obrador, su conveniente glosario no lo salva (aunque niegue la cruz de su parroquia) de ser el fifí que siempre ha sido.

 

Y es que si se considera que, aunque la Academia Mexicana de la Lengua no reconoce el término fifí, la Real Academia Española sí, definiéndolo como una expresión coloquial para referirse a las personas presumidas que se ocupan de seguir las modas. Por su parte, el diccionario Oxford indica que fifí es un término (también coloquial) que alude a las personas que tienen modales y actitudes delicadas y exageradas.

 

Si bien es cierto que, hasta antes de resultar presidente electo de México, AMLO definitivamente no era una persona que siguiera las modas en prendas de vestir y complementos (cosa que ameritaba reconocimiento; también es cierto que hay otro tipo de modas que sí le gustaba seguir; por ejemplo, las modas que dicta el marketing político dándole, por supuesto, su toque personal de populismo e histrionismo.

 

En cuanto a lo presumido, delicado y exagerado, no cabe duda de que López Obrador encaja (y siempre lo ha hecho) en las definiciones que la RAE y Oxford designan para la palabra fifí.

 

Entonces, es muy probable que la animadversión que AMLO siente por lo ‘fifí’, se deba a que durante tantos años ha tenido que ocultar al fifí que siempre ha sido pero que, por conveniencia, tuvo que ocultar.

 

Así es, poco a poco, Andrés Manuel ha ido dejando al descubierto al fifí que siempre ha sido. Incluso, a modo de “broma”, ya adelantó que como presidente deberá “convertirse” en fresa y fifí.

 

En esta ocasión, concluyo con una ligera adaptación de lo dicho alguna vez por el escritor y político ruso, Máximo Gorki: puede que yo sea una inadaptada o quizás una mujer con las ideas demasiado claras; tanto, que resultan incompatibles con aquellos que manejan sus ideologías a su antojo y conveniencia para sacar mejor provecho de ellas.

 

Aída María Holguín Baeza.

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