Alta y Adentro: Ganaron un juego Mazorqueros y Soles, y no se acabó el mundo? PDF Imprimir E-mail
Opinión - Jaime E. Rey
Escrito por Jaime E. Rey   
Martes, 24 de Mayo de 2011 13:15

Muy a pesar de que Soles de Ojinaga y Mazorqueros de Camargo ganaron un juego cada uno fallaron los profetas que aseguraron el mundo se acabaría el pasado fin de semana. Para algunos afortunados fue todo lo contrario. Sabemos que los México-americanos, pochos, onapafos, o como se les llame, son vistos como gringos en México y como mexicanos, o chicanos, en Estados Unidos. Hay xenofobia en ambos lados.

 

Adrián González, nacido en San Diego, California, es un pelotero excepcional. Gracias a eso goza de un mundo fuera del alcance del mexicano o del pocho ordinario. Es tan bueno que en Boston lo ven como gringo, como suyo.

 

 

Aquí en México sólo pude jugar en el beisbol profesional como extranjero. Pero, como la hipocresía es parte de nuestra cultura todos los medios se refieren a él como, “el mexicano”. Alabamos sus impresionantes logros como nuestros.

 

 La sangre que corre por sus venas le hace igual a todo mexicano, pero sólo hasta cierto punto. El lugar de nacimiento define la nacionalidad.

 

En cuanto a la calidad del pelotero, del ingeniero u otro profesionista lo importante es donde se hizo profesionalmente. Culpemos a Harvard por hacer mañosos a nuestros políticos.

 

Adrián es descendiente de mexicanos pero es “made in the USA all the way”. Es profesional hecho allá de cabo a rabo. Presumamos de lo hecho en México.

 

A otro que se le abrió nuevo mundo es a don Arturo Morales, manager de Mazorqueros. Según los medios, la directiva le dio un espaldarazo. El señor ha estado en la cuerda floja desde el inicio del estatal. La victoria de su equipo, 9-6, es de las que se logran con o sin manager.

 

Pero ese no es el motivo del voto de confianza. Fuentes dignas de todo crédito (parece que ya no hay de esos, pero si los hay) aseguran que hay inconformidad con él dentro y fuera del patronato.

¿Entonces por qué lo retienen? No hay de otra. Porque el estatal tiene absurdas reglas limitantes es cuestión de seis de algo o media docena de lo mismo.

 

 Iniciado el torneo no se pueden hacer cambios que beneficien a los equipos si los considerados no participaron en el regional de la zona en cuestión.

 

 Hay poco “made in Camargo” y no tiene opción el patronato. Simplemente, mal como se ha visto Morales es lo mejor a la mano, por lo menos eso piensan los directivos.

 

 

Anunciaron también que habrá cambios de peloteros. ¿Con la limitante regla reemplazarán a los que les darán aire con gente que no pasó el control de calidad en el regional?

 

Quienes no se ganaron el privilegio de sudar la casaca mazorquera durante el periodo de selección, ¿lo merecen ahora? Creo que no.

 

He ahí lo importante de donde se hace el pelotero. A pesar de que en el torneo regional de mi tierra sólo participan cuatro equipos sobran peloteros que cumplen con la regla de elegibilidad pero no con las exigencias de calidad del estatal.

 

 Un torneo mercenario desde su inicio, hace tres cuartos de siglo, paga un precio caro. Por no gastar en desarrollar peloteros nativos que incluso, en un mundo de esclavos podrían vender a los profesionales, dependen de foráneos, que en muchos casos son igual de mercenarios.

 

Aunque muchos nada más a cobrar vienen, ya aquí la absurda regla los hace indispensables.

Yo no soy cómplice de nadie. Me han criticado los paleros, que si son cómplices de las gerencias, por decir que Mazorqueros es un equipo malo con un mal manager.

 

Si estoy equivocado, ¿por qué los cambios anunciados? No conozco personalmente al señor Morales. Puede ser tan buena persona como dicen que fue san Francisco de Asís, pero su estrategia es mala y en ocasiones nula. Tampoco es el tipo de manager para un equipo joven, carente de poder y con pésimos relevistas.

 

A su favor se ha admitido que tiene a su disposición “material chafa”. Eso aumenta la necesidad de un mejor manager. Es fatal que se empeore lo malo con mala estrategia.

 

Camargo está en juegos, 1-5, igual que en el desastroso 2011 y esta semana viaja a la cueva de lobos que para mazorqueros es Delicias.

 

Es una serie de dos que definen la temporada. De ganar esta, los camarguenses conformistas dirán, “ya la hicimos”. Los delicienses dirán, “ya nos veremos en Camargo”.

 

Gran reto, pero Morales, por lo pronto, no tiene penas. Con o sin meritos, ridícula regla le garantiza el empleo.