Violaciones y abusos de los derechos del educando PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 14 de Abril de 2019 15:35

Isaías Orozco Gómez.

 

El viernes 12 del mes en curso, en el matutino El Diario de Chihuahua, leímos la nota del periodista Miguel Silva, cabeceada: “Rechazan a ‘greñudos’ Impiden la entrada a decenas de alumnos por traer el ‘pelo largo’”. Lo que causó  extrañeza y/o sorpresa, entre algunas personas, ya que se tiene la idea, de que a medida en que en  el país se avanza en la consolidación de la vida democrática en lo político-electoral, en lo social y en lo económico, algunas conductas  autoritarias, antidemocráticas o cuasi fascistoides, preeminentemente en el Sistema Educativo Nacional, eran cosa del pasado, obsoletas.

Tal falta de criterio para aplicar el “reglamento escolar”, tal violación de los derechos del escolapio, o  tal prepotencia o abuso de autoridad, tuvo lugar en el plantel número 3 del Colegio de Bachilleres, ubicado en la lateral del boulevard Ortíz Mena y casi esquina con Francisco Villa, en donde no se les permitió la entrada a clases a decenas de estudiantes, por no traer el corte de cabello que exige la institución; causando  molestia, inconformidad y hasta el enojo de los mismos, ya que tenían que presentar algunas exámenes; y, eso repercutiría, en su avance pedagógico-educativo.

Como muy sabia y humanitaria medida, “los prefectos de la institución les ofrecieron pasar y que les cortaran el cabello adentro del plantel.” (ídem). De ahí la importancia que tiene la certera y completa entrevista que le hizo él mismo reportero Miguel Silva al reconocido licenciado Héctor Villasana (hijo), en relación al asunto que nos ocupa, cuyo título del trabajo periodístico resume de manera puntual y contundente los hechos: “Violan Constitución al negar acceso a escuela: abogado. ‘Reglamentos del Cobach no pueden estar por encima de la ley”.

En su argumentación, el licenciado Villasana, destacó que “La Ley Estatal de Educación en su Artículo Tercero, refiere que, ‘toda persona tiene derecho a recibir educación sin discriminación alguna, por motivos de raza, género, lengua, ideología, religión, necesidades educativas especiales asociadas a o no a discapacidad, estado de gravidez o cualquiera otra condición personal, social o económica, por lo tanto las mismas oportunidades de acceso al Sistema Educativo con sólo satisfacer los requisitos que establezcan las disposiciones que de esta Ley se deriven”.

 “Mientras que [abundó el abogado] el Artículo Primero de la Constitución establece que en los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte […]”.

Se olvida o no se ha entendido, que ni el poco pelo, ni el mucho pelo, o “un buen corte de pelo”, son básicos para llevar a óptimos resultados el proceso de enseñanza-aprendizaje escolarizado-presencial o ahora “virtual”. Que en la historia del conocimiento, de la ciencia, de la técnica y de la tecnología, de la Cibernética…, encontramos grandes inteligencias que siempre usaron el pelo largo o desde jóvenes eran calvos. Con absoluto respeto, pero: ¿imagínese que en la presente Semana Santa, se quitase de los templos la imagen de Jesús Cristo, nada más por traer el pelo largo y presentarse sin rasurarse?

Lamentablemente, lo aquí referido, no es un hecho aislado o meramente un evento, ese pobre proceder de algunas “autoridades” escolares, se han presentado y se siguen presentando en todo los EUM, tanto en las escuelas públicas como en la privadas o particulares. Se devolvía a sus casas o se rechazaba –y se sigue rechazando– a aquellos alumnos y alumnas tan sólo por ser practicantes de denominación religiosa no católica: Testigos de Jehova, Adventistas o Sabatistas, Metodistas, Bautistas…

En este orden de ideas, el norteamericano Thomas Paine, en los “Derechos del Hombre” publicado hace más de dos siglos, expresó: “Cada época y cada generación, han de tener la posibilidad de actuar libremente en todas las instancias, al igual que las generaciones que les precedieron. La vanidad y presunción de gobernar desde la tumba es la más ridícula e insolente de las tiranías. Así como el hombre no tiene derechos de propiedad sobre sus semejantes, tampoco una generación las tiene sobre la siguiente”.

Y el filósofo y ensayista español, José Ortega y Gasset, nacido en Madrid (1883-1955), sustentó: “Yo soy yo y mis circunstancias, en donde asevera y esclarece la existencia real, viviente, singular del hombre, que no constituye un modo vital uniforme, invariable, sino al contrario, una individualidad, cuya naturaleza se encuentra condicionada por múltiples circunstancias”.

Finalmente, se recomienda a los directivos del Colegio de Bachilleres, prefectos y demás personal docente, leer, estudiar, analizar, cuando menos: el Artículo 3º de la CPEUM, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, Convención sobre los derechos del niño, La UNESCO y los derechos de los pueblos, “La educación encierra un tesoro” Jacques Delors; “La Nueva página” Federico Mayor Zaragoza.

 

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