Hombría del ser humano PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 21 de Abril de 2019 12:44

Isaías Orozco Gómez.

 

Aun en las condiciones en que se encuentra la práctica cotidiana de los valores en la sociedad humana, no deja de causar pena la muerte de equis congénere. Tal es el caso, de la reciente muerte del expresidente del Perú, Alan García Pérez, quien lamentablemente se suicidó el miércoles 17 de abril del presente año.

 

Alan García Pérez, licenciado en derecho, y escritor, fue dos veces presidente del Perú: de 1985 a 1990 y de 2006 al 2011. Su primer período de gobierno, fue un tanto difícil, pues debido a la crisis económica –fundamentalmente– en que estaba sumido la inmensa mayoría del pueblo peruano, principalmente las etnias originarias y los mestizos del campo y la ciudad, enfrentó un fuerte rechazo de los grupos opositores-guerrilleros de “Sendero Luminoso”. Siendo diferente el desempeño presidencial de su segundo quinquenio, pues una vez preso, el dirigente principal de “Sendero Luminoso”, los grupos opositores se replegaron notablemente en cuanto a la acción guerrillera, optando por la vía político-electoral, como forma de lucha.

 

Durante su segunda responsabilidad como presidente de la República del Perú, Alan García, logró dar importante impulso a la obra pública, sobresalientemente en la construcción de carreteras de carácter interno e internacional. Y precisamente, por las licitaciones que firmó con la empresa contratista ODEBRECHT del Brasil, fue acusado y requerido por la justicia peruana de lavado de dinero y otros delitos en perjuicio del erario de esa nación Inca. Por lo que  prefirió el auto muerte, el suicidio, antes que enfrentar la Ley, y la deshonra de su numerosa familia.

 

Cabe aprovechar el tema y el espacio, y debido a la incidencia de suicidios en el estado, en todo el país y en el resto del mundo, lamentablemente desde niños hasta ancianos,  para dejar más o menos claro, lo que es el “Suicidio: acción de darse muerte uno mismo, voluntariamente, con el fin, la mayoría de las veces,  de librase de una situación que se ha hecho intolerable. Ciertos suicidios, motivadores por consideraciones religiosas o morales (evitar la deshonra, no ser una carga para otros), tienen semejanza con el sacrificio”. (Diccionario de Psicología, Larousse).

 

En esa gama de suicidios, ¿de quienes optan por la puerta falsa?, se tienen filósofos, actores, cantantes, deportistas, religiosos, políticos… Por ejemplo: Vincent Van Gogh, Ernest Heningway, Marilyn Monroe, Elvis Presley, Pedro Armendáriz; y entre los políticos y expresidentes: Adolfo Hitler, Getulio Vargas, expresidente de Brasil, suicidio (s) 24 agosto/1954; Salvador Allende, Presidente de Chile, (s) septiembre de 1973; Antonio Guzmán, Presidente de República Dominicana, (s) 4 de julio de 1982; Slobodam Pralsak, general del ejército croata, acusado de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad, (s) 29 de noviembre 2017; Alan García Pérez, expresidente de Perú, (s) miércoles 17 de abril de 2019.

 

Por supuesto que los ejemplos ofrecidos líneas arriba y tantos otros desafortunados casos, tuvieron en común: afrontar el momento más crítico de sus vidas.

 

Otros expresidentes, políticos y personajes de la res pública, de Latinoamérica y de otras partes del Globo Terráqueo, están purgando en prisión la corrupción, los robos, los abusos de poder que cometieron criminalmente contra sus gobernados, contra las familias de millones de trabajadores urbanos y rurales. Entonces habrá que preguntar a los expresidentes de los EUM, preeminentemente a Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada de Sahagún, Felipe de Jesús María y José Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto: ¿Cómo han pensado ellos RESARCIR al pueblo mexicano de tanto mal que le causaron?

 

Lógicamente, sería muy cruel pedirles que siguieran el ejemplo del expresidente del Perú. Pero cuando menos, el Estado Mexicano, debe decomisarles los miles de millones dólares que ellos y sus más cercanos adláteres se llevaron y tienen en bancos extranjeros. Además de los bienes inmuebles, ranchos, minas, industrias… de su “propiedad”.

 

Indudablemente, la VALIENTE decisión tomada por el señor Alan García Pérez, honra a los peruanos, pues no cualquiera da muestras de congruencia de ser LEAL y HONESTO CONSIGO MISMO; eso lo lleva a la HOMBRÍA DEL SER HUMANO. 

 

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