Los poderes locales a Ciudad Juárez: trampantojo y huida hacia adelante. PDF Imprimir E-mail
Opinión - Jaime García Chávez
Domingo, 07 de Febrero de 2010 18:33

El anuncio del posible traslado de los poderes a Ciudad Juárez es una trampa a los ojos, un mecanismo para engañar a una ciudadanía indignada y dolida con una guerra que solo produce mártires inocentes, que ni siquiera es nuestra guerra pues su lógica se inscribe en combatir con las armas aquí, lo que debiera resolver el imperio en su territorio. Conviene recapitular puntualmente algunos aspectos: 1.- Hay en la posible decisión un error de estrategia. A ningún bombero se le puede ocurrir colocarse en el corazón del incendio, es obvio que se coloca afuera y busca el manantial de las llamas para sofocarlas. Estaríamos frente a una decisión impuesta por el crimen organizado y el fracaso del Estado: prácticamente concederles que tienen la capacidad de cambiar de facto hasta la capital de un estado.

2.- El problema no es de geografía política, es decir, en qué lugar de nuestro vasto territorio se asientan los poderes. El problema no es ese y ni siquiera del diseño constitucional de las instituciones. El problema es que desde hace tiempo fracasó un gobierno, el problema es la pasta humana de que están hechos nuestros gobernantes y que resultó tan endeble como pretender colgar el puente Santa Fe con columnas hechas con cascarones de huevo de gallina. El quid está no si es Camargo, Parral o Cuauhtémoc; el problema es que está demostrado que los titulares del poder nunca han estado a la altura de las circunstancias ni han tenido la capacidad para resolver la crisis. Baste decir que fue demagógico asentar la Secretaría de Seguridad Pública en Ciudad Juárez (en tiempos de la informática y la internet tal cosa resulta grotesca) porque ese hecho no sirvió de nada. En cambio, cómo afectó que el gobernador del estado nombrara, inicialmente, a dos de sus grandes amigos para la delicada cartera y sin más méritos que la amistad que buscó lealtad al margen de toda ética de la responsabilidad y los resultados están a la vista. Está experimentado que los amigos son buenos en la corte para las fiestas, para el hedonismo de los saraos, pero no para entregarles responsabilidades tan grandes como la seguridad de un estado con más de tres millones de habitantes y a merced del abuso violento de bandas criminales, policías y militares para los que los derechos humanos o son obstáculo o simple literatura.

3.- La Secretaría de Seguridad Pública se creó con fines demagógicos y jamás se profesionalizó. La muestra la pone la designación del Lic. Víctor Valencia de los Santos, hombre puramente político que vio en la institución un peldaño más en su carrera a la presidencia municipal de Juárez más no la oportunidad para ocupar un cargo que requiere entrega total y técnica, más allá de los vaivenes políticos. Tanto es así que llegado el caso renunció y en su lugar se nombra una especie de síndico de la quiebra para remontar los meses, o días, u horas que le quedan a la administración actual.

4.- Se jugó con la seguridad pública, se le tomó como materia de improvisación e instrumento de la empleomanía de esta administración. Costos multimillonarios han ido a parar al cesto de la basura y, lo más grave, el gobierno desoyó las oportunas críticas que se hicieron al respecto y continuó solapando a sus amigos y los resultados ahí están.

5.- El crecimiento exponencial de la violencia llegó con la militarización y, en los hechos, el gobernador sin consultar al pueblo de Chihuahua asumió la guerra de Calderón como propia y por tanto es corresponsable de los fracasos de la misma y de la política de exterminio y limpieza política que se practica y que ha asomado su rostro en Creel, en Galeana y en Juárez.

6.- Se está cumpliendo la profecía de que las fuerzas armadas federales que ocupan Chihuahua, como ha acontecido en la historia del estado, solo han venido a deshonrarse, su principal crimen es no resolver un problema para el que tienen la fuerza que se privilegió sacrificando al estado de derecho y sin resultado correcto. Hay una perla de sabiduría oriental que se puso en práctica cuando llegó el ejército: se pensó que no importaba el color del gato (blanco o negro) lo importante es que cace ratones. Hasta llegaron a aplaudir al generalote que nos habló del marro, pero la realidad es que ese gato no cazó ratones y en cambio hoy estamos ante la necesidad de valorar los medios que ha empleado el estado para resolver el problema de narcotráfico y el crimen organizado.

Bueno es recordarle a Calderón y a Reyes Baeza lo que alguna vez dijo Bergamín: “el Estado no se puede comer a los caníbales”. Cuando lo hace, fracasa.

7.- Supongamos que el engaño de ojo funciona y que Reyes Baeza consigue la anuencia indispensable de los diputados del PAN (evento nada remoto dado el entreguismo de sus diputados locales) y conforme al artículo 32 de la Constitución local los Supremos Poderes del Estado se trasladan a otro lugar -sin tal decreto legislativo jamás lo habrá-, surge la pregunta por demás pertinente: ¿qué va hacer el gobernador a Juárez con sus inútiles diputados capitaneados por el pastor Fernando Rodríguez Moreno y con Rodolfo Acosta Muñoz que obviamente no resistirán la orden de traslado pues todo se lo deben al gobernador y políticamente nada a sí mismos? ¿Acaso cambiar de ciudad eleva el seso y transforma la voluntad de las personas? ¿Acaso los diputados se convertirán en verdaderos parlamentarios y de algo servirá que las sentencias de divorcio y las apelaciones se dicten en la frontera? Pamplinas y más pamplinas. Se trata de engañar al ojo, hacerle trampa a la vista y en todo esto los medios de comunicación están obligados a actuar con altura y decoro.

8.- Todos sabemos que el gobernador del estado de Chihuahua se puede mover con entera libertad por todo el territorio de Chihuahua. Incluso por una iniciativa promovida por César Duarte Jácquez se puede ir al extranjero si quiere como lo puede hacer cualquier hijo de vecino. También todos sabemos que quien está en el ojo del huracán es el gobernador por ser el titular del Ejecutivo, de donde deviene que estamos en presencia de un acto demagógico e inútil que institucionalmente no puede ser resistido porque no hay división de poderes. En su lugar se ha instalado la complicidad del Poder Judicial y del Congreso local.

9.- El gobernador habla de la posibilidad de perder transparencia y caer en la opacidad. Sin embargo, ha puesto de rodillas el derecho de acceso a la información en Chihuahua. En este sentido se preocupa por el posible empleo de los recursos federales que se pueden llegar a asignar a Juárez, lo que queda traslapado con el proceso electoral y la posibilidad misma que el recurso emergente impida los sueños del continuismo en Chihuahua. Reyes Baeza no quiere verse en los zapatos del sonorense Bours después del incendio de la guardería ABC, y hasta se adelanta para hablar de un organismo ciudadano plural que administre bienes sacados del presupuesto federal, lo que se convierte en una muestra más del fracaso del estado. Tres mil millones de pesos pueden mandar a César Duarte a líder vitalicio de la CNC en Chihuahua y de ahí que se esté actuando preventivamente para cimentar la prolongación del PRI en el poder. En otras palabras: el dolor y la tragedia poco importan, lo bueno es detentar el poder.

10.- Es tiempo de pensar en opciones, de afianzarse en la soberanía popular, recuperar la decisión y el poder a favor de los ciudadanos. Nadie va hacer por los chihuahuenses lo que los chihuahuenses no hagan por sí mismos. Se habla insistentemente ya de la desaparición de poderes en Chihuahua lo que sería toda una tragedia si le ponemos nombre y apellido a una tal desaparición. Se imagina usted a Rodolfo Acosta Muñoz o a la diputada María Ávila Serna ocupando el cargo de gobernadores provisionales por el solo hecho de ser presidente del Supremo Tribunal de Justicia, el primero, y presidenta de la Diputación Permanente, la segunda. Entonces estaríamos peor que cuando se nos obligó a morder el polvo con tanta violencia y crímenes impunes.

Se impone que la Suprema Corte “juzgue conveniente” por sí misma y sin que nadie se lo solicite de acuerdo al artículo 97 de la Constitución Federal, averigüe la grave violación a la garantía individual a la vida, madre de todas las demás, como urge no tanto que vengan los Cascos Azules sino los organismos internacionales que intervienen en circunstancias como las de chihuahua y México y que arrojan con sus informes fuerza moral muy importante para salir adelante en crisis graves de la naturaleza que nos afecta. Insisto, a grandes males grandes remedios: que se vayan, que entreguen el poder a los ciudadanos porque estas instituciones ya dieron de sí y carecen de legitimidad para seguir hablando por Chihuahua.

¿Qué es lo que vemos ahora? Derrotado, incapaz para encarar los problemas de la seguridad, fracasado y en medio de un poder disminuido porque debe usted saber que César Duarte ya participa del cetro mismo –así son los interregnos-, Reyes Baeza lo que está proponiendo con el traslado de los poderes en Ciudad Juárez es una huida hacia adelante: cuando las cosas le van mal y en vez de retirarse sigue con lo que está haciendo, incluso con más fuerza, pensando que no tenemos ojos para ver que va huyendo. Aunque sean para adelante, las huidas son eso: huidas y Chihuahua ya no debe ni puede admitirlo. Las frases de Calderón, de Gómez Mont a las que se adosa la retirada baecista se deben convertir en el canto del cisne de estas administraciones que en un momento crítico y lamentable de nuestra historia, dijeron representar a México y a Chihuahua.

Jaime García Chávez/Febrero de 7 de 2010

 

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