Ser estudiante: retos y motivos PDF Imprimir E-mail
Opinión - Aída María Holguín Baeza
Escrito por Aída María Holguín Baeza   
Lunes, 20 de Mayo de 2019 12:17

Aída María Holguín Baeza.

 

23 de mayo, Día del Estudiante. Fecha que invita no solo a recordar la historia que dio origen a esta conmemoración, sino también a reflexionar acerca de los retos que tienen los estudiantes, y los motivos que deben orientar su actividad estudiantil.

Para empezar, ser estudiante no es una obligación, sino una gran responsabilidad que implica buscar aprendizajes que favorezcan la formación integral como persona y como sociedad. En ese sentido, es necesario asumir que en los estudiantes recae el presente y el futuro de las sociedades y del mundo entero.

Sin duda alguna, ser estudiante sigue siendo -por distintas circunstancias- un reto; sin embargo, los avances tecnológicos y el fácil acceso a la educación y a la información que -gracias a ellos- ahora existen, deben ser un motivante para estudiar en la modalidad que más les convenga de acuerdo a sus necesidades.


Ser estudiante, es una de las mayores -y mejores- oportunidades de adquirir infinidad de conocimientos y experiencias útiles para la vida, para el trabajo y para la sociedad. Es decir, de saber, saber hacer y saber ser (en lo individual, en lo colectivo y en lo social). Es por eso, que más allá de asumirse como una obligación o como una imposición, debe ser tomado como el ejercicio de un derecho indispensable para el lograr el desarrollo social y humano de manera integral.

Es indudable que a los estudiantes de hoy les toca enfrentar grandes desafíos locales, regionales y globales; no obstante, ahora es más fácil acceder al conocimiento que le permite a los estudiantes (y a la sociedad en general) desarrollar y potencializar habilidades, competencias y capacidades que, a su vez, permiten y facilitan el desarrollo del pensamiento crítico que les ayude a tomar mejores decisiones.


Por eso y muchas cosas más, una de las más grandes satisfacciones de un buen maestro, es que sus alumnos sean buenos estudiantes. O sea, que sus alumnos analicen, reflexionen, investiguen, contrasten, corroboren y cuestionen los contenidos de aprendizaje desarrollados durante las clases.

A mis alumnos agradezco su paciencia, tolerancia y confianza, pero más agradezco su interés y el compromiso de asumir la responsabilidad que hoy, más que nunca, implica ser un buen estudiante.


Finalizo en esta ocasión, citando lo dicho alguna vez por el empresario y profesor estadounidense, Oren Etzioni: “Los mejores estudiantes son aquellos que están dispuestos a tomar riesgos intelectuales y desafiar el pensamiento convencional”.

Aída María Holguín Baeza
Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

 

El Clima