PAN, PRI, PRD: frustrados PDF Imprimir E-mail
Opinión - Devenir
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Domingo, 09 de Junio de 2019 12:03

Isaías Orozco Gómez.

 

Evidentemente, las cúpulas dirigentes del Partido Acción Nacional (PAN), Partido Revolucionario Institucional (PRI), Partido de la Revolución Democrática (PRD); y demás partidos electoreros, arropados en esos tres partidos, no acaban de asimilar la estruendosa derrota que sufrieron en las elecciones del primer domingo de julio del 2018; en que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), se alzaron con el triunfo. ¡Pa’ acabarla de amolar!, con sus píricas victorias en las elecciones del próximo pasado domingo 2 de junio del año en curso.

 

Dura la experiencia, fuerte el golpe recibido. Creyeron, pensaron, que después de haber llevado a la presidencia de los EUM a Carlos Salinas de Gortari, con fraude y todo; impuesto a Ernesto Zedillo Ponce de León, con dos misteriosos asesinatos; tranzado fraudulentamente la “victoria” del panista Vicente Fox Quezada de Sahagún; declarado presidente a Felipe de Jesús María y José Calderón Hinojosa, ‘haiga sido como haiga sido’; y a Enrique Peña Nieto, gastando miles y miles de millones de pesos en la compra de votos para asegurarle el “gane”; en el proceso político-cívico-electoral y electorero del 2018, las cosas iban a ser igual.

 

¡Y, nada! Que  AMLO y MORENA logran la Presidencia de la República, el Congreso de la Unión (Cámara de Diputados y de Senadores), de varios Congresos locales, algunas gubernaturas, e importante cantidad de presidencias municipales. Cubrieron pues de guinda, casi todo el territorio nacional. Por eso, a más de seis meses de estar en el poder el régimen que le apuesta a la Cuarta Transformación México, las cúpulas del citado triunvirato, insistan y persistan, en el fracaso del gobierno federal que lidera el Presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

De ahí que se colgaran ¿y alegraran? del conato de Donald Trump de imponer –por lo pronto– el 5 por ciento de arancel a las exportaciones de los EUM hacia los USA. Afortunadamente para todo México, para los propios USA, y para el resto de Centroamérica, Sudamérica, y el Caribe, a esos desconsolados comités directivos nacionales del PRI, PAN y PRD y adláteres de la prensa fifi: el gozo se les fue al pozo.

Desde luego, cayeron en un tangible estado de frustración, pues las cosas no salieron como ellos esperaban ¿y lo desearan?; ya que, más bien que mal, el Estado mexicano, la diplomacia mexicana, demostró que sí sabe comportarse a la altura de las circunstancias nacionales e internacionales. Principalmente, cuando la ciudadanía, el pueblo, los trabajadores del campo y la ciudad, la población toda, manifiesta abiertamente y con entera convicción patriótica, su incondicional apoyo.

 

En el caso que nos ocupa, las acciones y la actitud de los “políticos” y “políticas” que tienen a su cargo el imprevisible destino del prianprd, nos hace recordar, guardadas las circunstancias, los tiempos y los espacios, a aquellos POLKOS del Siglo XIX (ricos ultraconservadores, adjetivados así, porque les encantaba bailar  polka y eran cuasi agentes de James K. Polk), que durante la guerra México-Estados Unidos, de 1846 a 1848, estuvieron en contra del vicepresidente liberal y reformista Valentín Gómez Farías, apoyando directamente la invasión “gringa”,  ordenada por el presidente de los USA, James K. Polk, quien obligo al país la firma del Tratado de Guadalupe Hidalgo, mediante el cual, México perdió más de la mitad del territorio nacional a la sazón.  

 

Del PAN como partido conservador, de derecha, no debe extrañarnos eso y más; ya que en esencia, por definición, por antonomasia: esos  han sido sus principios, su conducta y práctica cotidiana. ¿Pero, qué pensar y decir del PRI?  Partido tricolor, que a los pocos años de haberse arrogado los más caros anhelos, postulados y principios de la Revolución Mexicana de 1910-1917, los hizo a un lado, llevando al pueblo mexicano, a los EUM, a las atroces condiciones en que las encontró y confirmó el primer mandatario, el primer responsable de la Nación: licenciado Andrés Manuel López Obrador y MORENA.

Penoso, muy lamentable, que el PRI, tan sólo se haya olvidado, de cuando en 1914 en que se inicia la Primera Guerra Mundial, la Revolución Mexicana entra en la fase violenta que la conduciría a la victoria final y completa. Saliendo de ella México, como un Estado-Nación para reconstruirse: apretado, dinámico, acometedor y con un tono NACIONALISTA, PATRIOTA, LATINOAMERICANISTA, que había perdido o truncado durante el vano y largo proceso de europeización (sobresalientemente, afrancesamiento) porfirista. No le amilanó el que Estados Unidos por los resultados de la primera guerra “mundial”, confirmara su nefasta doctrina Monroe y se convirtiera en el amo y señor de las AMÉRICAS.

 

México lo desafía con su reforma agraria, bajo cuya hacha caen pronto propiedades y personas “gringas”; y con su legislación y política petrolera, que limitan y dañan intereses mezquinos yanquis y de otras transnacionales europeas, los desposee por completo en 1938; inicia en 1917 una vigorosa política diplomática de acercamiento con los países latinoamericanos, cuyo fin central es defenderse de los USA y disputarle prestigio e influencia.

 

Causas por lo que a México se le proscribe de la Sociedad de Naciones; como muda protesta contra una política estadounidense de persecución, México renuncia a concurrir a la Conferencia Interamericana de Chile; y alguna vez Kellogg, el secretario de Estado en turno, declara públicamente que México se halla en el banquillo de los acusados por sus grandes crímenes internacionales. Sacando la casta, el Estado Mexicano interviene en varias ocasiones en la política centroamericana, contrariando las consignas yanquis: retira a su representando diplomático cuando los marinos “gringos” invaden Nicaragua, haciendo de Sandino un Héroe. Quede lo anterior como eventos de la ejemplar vida diplomática y democrática de nuestro país.

 

Esperemos que el triunvirato político y politiquero que ocupó nuestra presente modesta colaboración, reflexionen, profundicen y acepten, que el camino de una verdadera oposición a la Cuarta Transformación, no es deseando su total fracaso, pues eso perjudicará preeminentemente a los millones de trabajadores y familias de la ciudad y del campo. 

 

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