El drama de los inmigrantes: de las puertas abiertas a la militarización de las fronteras PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Valentín Ramírez   
Domingo, 07 de Julio de 2019 13:37

Eduardo Fernández.

 

 

Perfil humano.

 

La foto de las espaldas de los cadáveres de los salvadoreños Oscar Martínez y su hija Valeria de 23 meses unidos por la camiseta de él impactó al mundo ya que ambos murieron ahogados al intentar cruzar el Río Bravo.

 

La impactante imagen evocó la del cuerpo inerme del niño sirio de tres años Aylan Kurdi en una playa turca, quien pereció también ahogado en el fallido intento de llegar a Europa a través del mar Mediterráneo en el 2015.

 

La líder del congreso norteamericano Nancy Pelosi consideró que se debería cambiar la política migratoria de Trump mientras éste se dijo dolido por la foto y le echó la culpa a las políticas migratorias implantadas por los demócratas.

 

Las amenazas del presidente estadounidense obligaron a su homólogo mexicano a cambiar drásticamente la política migratoria de puertas abiertas por una militarización disfrazada de policiaca de las fronteras sur y norte del país.

 

A la frontera sur se enviaron de inmediato 6 mil elementos de la Guardia Nacional (GN) y se informó que serán 15 mil integrantes de las fuerzas de seguridad los que custodiarán la región. A la del norte se destinarán unos once mil, parte de los cuales ya iniciaron su operación en la ribera del Río Bravo como lo muestra el video del jaloneo de dos militares (con el brazalete de GN) a una mujer con su hija para impedirle que cruzara al lado norteamericano.

 

Las redadas policiacas de inmigrantes realizadas tanto en el norte como en el sur tienen contento a Trump, como se lo manifestó a Ebrard durante un breve encuentro en la reunión del G20 en Osaka, Japón.

 

Sin embargo poco o nada satisfechos están el resto de los ciudadanos del mundo, incluidos estadounidenses y mexicanos, por las políticas migratorias que están aplicando tanto López Obrador como Trump pues atentan en contra de los derechos humanos de los inmigrantes.

 

Lo que antes le criticábamos a las autoridades migratorias norteamericanas ahora lo aplican las autoridades mexicanas con el resultado de que el diario drama que viven los inmigrantes al cruzar nuestro territorio se convierte en una tragedia como lo es el caso de Oscar Martínez y su hija.

 

El gobierno mexicano y el estadounidense deben analizar en forma crítica si con solo la contención masiva de inmigrantes ilegales y su deportación podrán resolver el crucial fenómeno que afecta a decenas de millones de personas en el mundo.

 

Ni México ni Estados Unidos pueden por sí mismos con políticas represivas solucionar el problema de la migración, el cual es una crisis humanitaria más que un asunto de seguridad pública por lo que es necesario un cambio drástico en las políticas migratorias de los países involucrados en este cotidiano drama humano.

 

El Clima