¿Pero qué fue a hacer López Obrador con los Premios Nobel? PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Mario Alfredo González Rojas   
Viernes, 20 de Septiembre de 2019 14:29

Alfredo González Rojas.

 

La reunión de los Premios Nobel en Yucatán, despertó curiosidad, más que buenos augurios, ya que muy poco se puede lograr en reuniones de buena voluntad, en la que no están presentes los hombres que deciden el presente y el futuro de la humanidad.

 

Entre las figuras notables se contó con Lech Walesa,  Rigoberta Menchú, federico de Clerk. El primero, un sindicalista que luchó y luchó por la clase obrera, antes de ser mandatario; la segunda, una defensora del pueblo indígena; y el tercero, quien siendo presidente, dejó en libertad a Nelson Mandela. Los temas principales, que fueron el narcotráfico, el cambio climático, la paz, el periodismo y su papel en la generación de la paz, deben ser tomados en cuenta por los gobernantes, si no, serán letra muerta, recuerdos de historia.

 

La nota curiosa, vaga, sin fundamento en la realidad la puso López Obrador, el que por ser el presidente obtuvo un lugar entre los participantes. Pero qué podía decir una persona, que causó alteraciones sociales en sus muchos años de candidato, y que en su rol de presidente, no se ha distinguido precisamente por disminuir el clima de violencia que devasta cada vez más la armonía social.

 

López, día con día siembra enemistad, odio, rencor con sus ataques a los que no piensan como él, a los que le antecedieron en el gobierno, a los periodistas. Y de paso, en la reunión de los Nobel, se alcanzó la puntada de afirmar que a diferencia de los otros presidentes que combatían la violencia con violencia, él se afanaba por hacerlo por medio de la justicia. Qué expresión más rara esa de "por medio de la justicia".

 

Los niveles de inseguridad no han bajado, las extorsiones están a todo vuelo, los secuestros, los robos, los asesinatos, etc. En sus discursos les pide a los malandros que se porten bien, que lo hagan por sus mamacitas porque sufren mucho al tener hijos malcriados. Y en su lenguaje "antilaico", "anticonstitucional", hace citas textuales de la biblia, saca a relucir la cartilla moral, misma que recomienda desde el gobierno y desde su grupo de Morena.

 

Cuando le piden que meta orden, manifiesta que no es represor. Y es que el pobre no tiene la más mínima idea de lo que es ejercer la fuerza de la ley. Los soldados han sido humillados porque tienen que soportar los enojos de la gente, ante un mandatario que recomienda calma. No entiende que la fuerza de la ley se basa en poner orden, y que reprimir es coartar los derechos de la ciudadanía. No se reprime cuando se hace justicia.

 

Ojalá que haya habido una buena derrama económica en Mérida, con esta reunión de hombres de sabio pensamiento y noble corazón.

 

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