Las huelgas mundiales ambientales: el efecto Greta PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Eduardo Fernández   
Domingo, 06 de Octubre de 2019 11:10

Eduardo Fernández.

 

Perfil humano

 

El viernes 20 de septiembre unos cuatro millones de jóvenes, en su mayoría menores de edad, dejaron las aulas para protestar en 163 países por el calentamiento global y la falta de medidas reales aplicadas por los gobiernos para acabarlo o cuando menos disminuirlo.

 

La iniciadora de este movimiento e indiscutible líder es Greta Tintin Eleonora Ernman Thunberg, una jovencita sueca de 16 años quien pese a padecer autismo (síndrome de Asperger) se ha convertido en la superestrella de la lucha global en contra del cambio climático. La revista Time la consideró una de las 100 personalidades más influyentes del mundo en el 2019.

 

Tal vez sea otro de sus trastornos, el ser obsesiva compulsiva, el que la impulsó para que el 20 de agosto del año pasado abandonara sus clases de noveno grado para protestar diariamente enfrente del parlamento sueco hasta que se celebraron las elecciones el 9 de septiembre del 2018.

 

Su demanda era que el gobierno sueco cumpliera con el Acuerdo de París de reducir las emisiones de carbono. Parada o sentada sola diariamente enfrente del edificio oficial enarbolaba un cartel con el mensaje: “huelga escolar por el clima”.

 

Después de los comicios suecos Greta continuó protestando cada viernes lo cual fue imitado por miles de jóvenes en todo el mundo y así inició el movimiento “Fridays for Future”.

 

La primera huelga escolar mundial contra el cambio climático ocurrió el 15 de marzo cuando un millón 400 mil escolares marcharon en protesta en dos millares de ciudades de 128 países. El ejemplo de Greta fue adoptado como bandera por la generación de este siglo, la cual decidió por sí misma actuar para evitar el calentamiento mundial y sus catastróficas consecuencias.

 

En Nueva York, a la que arribó en un velero ecológico después de una difícil travesía de dos semanas para cruzar el Atlántico, Greta Thunberg fue el principal personaje en la cumbre mundial que organizó la ONU dedicada al medio ambiente y su conservación.

 

Los niños y jóvenes que integran el “Fridays for Future” demandan que se tome en serio la advertencia del grupo científico integrado por más de 700 científicos (IPCC): si no se controla la temperatura promedio global según lo acordado en París (un aumento menor a 1.5 grados de la registrada en la época preindustrial), en 12 años los efectos pueden ser irreversibles.

 

La llamada “generación Greta” utiliza y aprovecha la tecnología digital, en la cual nacieron y se formaron, para organizarse y movilizarse como lo acaba de demostrar en estos días.

 

El fenómeno detonado por la jovencita sueca es la respuesta de quienes abandonaron la pasividad y las comodidades para enfrentar lo que hasta ahora ha sido minimizado, si es que no ignorado, por la mayoría de los líderes mundiales: el riesgo de que el calentamiento global destruya los ecosistemas naturales con la consiguiente extinción de los seres humanos y el resto de las especies orgánicas que habitamos este bello e irrepetible planeta al que llamamos Tierra.

 

El Clima