¿Morena va bien? PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Isaías Orozco Gómez   
Lunes, 23 de Diciembre de 2019 16:46

Isaías Orozco Gómez.

 

Los esfuerzos diarios, “mañaneros”, incansables del licenciado Andrés Manuel López Obrador (AMLO) como presidente constitucional de los EUM, para lograr que efectivamente, eficiente, suficiente y oportunamente se construya y se consolide el régimen de la Cuarta Transformación (4ª T) son evidentes. Pero donde tal parece que las cosas no están marchando del todo bien desde antes que asumiera la gran responsabilidad del país el licenciado López Obrador, es en el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

 

Se observa, y se comprueba permanentemente, que el jalón no es parejo entre el Primer Mandatario de la Nación y las “cúpulas dirigentes” del Movimiento-¿Partido? de Regeneración Nacional. Lo que puede considerarse y constatarse como una constante, aquí en el estado de Chihuahua y casi en todo el resto del territorio nacional. 

 

Así, mientras el ciudadano presidente del país y sus principales colaboradores miembros del gabinete, así como el resto de los servidores públicos del Poder Ejecutivo federal, hoy por hoy, dan muestras de estar preocupados y ocupados en cumplir al máximo con todos los compromisos que se adquirieron durante los años de precampañas  y campañas electorales; y responder acuciosamente, con verdadera voluntad política y de servicio a las ingentes necesidades del pueblo mexicano, otros, afortunadamente muy pocos, se enfrascan en pleitos intestinos, con el afán de hacerse de una gubernatura, presidencia municipal, diputación local o federal, senaduría o algún puesto o cargo –encargo dice AMLO– público, el próximo 2021 ó hasta el 2024.

 

A propósito, una buena cantidad de militantes y simpatizantes de Morena, acaba de realizar su Congreso Anual de Formación Política, en el que según información del reportero Luis Salvador, de El Diario de Chihuahua, “se impartieron conferencias magistrales respecto al tema al cambio de régimen desde la llegada del presidente de la república (sic)”. Durante las conferencias, “los ponentes afirmaron que el pueblo de México decidió acabar con el neoliberalismo, la sobreexplotación, el saqueo de los recursos públicos ya naturales, los modelos criminales de negocios al amparo del poder público, la corrupción y el desgarramiento del tejido social (ibídem)”.

 

Y muy bien por tal temática ahí expuesta y compartida. No obstante, es de esperar, que en esos talleres, cursos, lecciones… de la Escuela de Formación Política de Morena, se hallan tratado como eje vertebral tópicos tan importantes y necesarios como los siguientes valores y funciones de aceptación universal: lealtad consigo mismo, con la Constitución de los EUM; y, ante todo, con el pueblo mexicano. Honestidad intelectual, disciplina, honestidad y honradez pública-administrativa, conocimiento a fondo de la cosa pública en todas las áreas de los tres poderes de la República Mexicana…

 

Además, tener siempre presente que en aquel “acuerdo político de unidad por la prosperidad del pueblo y el renacimiento de México”, que suscribimos el 18 de junio del 2017, signado por Bertha Luján Uranga (Presidente del Consejo Nacional), Andrés Manuel López Obrador (Presidente del Comité Ejecutivo Nacional) y Yeidckol Polevnsky Gurtwitz  (Secretaria General) de Morena, en la parte superior del documento aparecían: José María Morelos, Benito Juárez García, Francisco Villa, Emiliano Zapata y Lázaro Cárdenas; y entre otros aspectos proclamaba: 

 

“Nuestros adversarios están en las cúpulas del poder económico y político y en las burocracias corruptas de los partidos. Abajo no tenemos diferencias con nadie; el problema está arriba. En realidad, son muy pocos los que oprimen a muchos. En la base y en las clases medias hay un profundo deseo de liberación, de hacer realidad la justicia y de establecer una auténtica democracia. Aun cuando antes de las elecciones presidenciales se dará a conocer el Nuevo Proyecto de Nación 2018-2024, adelantamos que la propuesta se resume en gobernar con rectitud, desterrar la corrupción, abolir la impunidad, actuar con austeridad y destinar lo que se ahorre para financiar el desarrollo del país. Con esta nueva forma de hacer política, se logrará el bienestar material y el bienestar del alma para la felicidad de todos”.

 

¡Ah, debe tenerse mucho cuidado con los arribistas, con los quintacolumnistas! ¡Ojo avizor, estar siempre vigilantes! Por ahí se están colando individuos que “les gusta mucho la lana” y que incluso, estuvieron a punto de caer en manos de la justicia por pillos, por corruptos. 

 

Más vale seguir el ritmo de trabajo y la ética y moral pública que hasta estos momentos ha demostrado el Presidente de la República, ya que no está siendo fácil y cómoda la lucha de los pueblos de Latinoamérica, del Caribe y de México, contra la locura y la sinrazón del imperio capitalista-neoliberal.

 

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