Emanuel PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Benito Abraham Orozco Andrade   
Lunes, 23 de Diciembre de 2019 17:59

 

Benito Abraham Orozco Andrade.

 

“Mira, la virgen está embarazada, dará a luz a un hijo que se llamará Emanuel, que significa: Dios con nosotros.” Mt 1,23

 

Por diversos motivos, diciembre no dejará de ser una época especial de esperanza, amor, reflexión, etc., en la que la convivencia con familiares y amigos se ve fortalecida, al igual que la solidaridad con los desvalidos. Nos preparamos para las posadas, para noche buena, para navidad, para fin de año y para año nuevo, con un ánimo de festejo, pero sin tener presente, generalmente, el motivo principal de lo que se celebra (o debiera celebrarse).

 

Debemos reencontrar el verdadero sentido de esta época que, si bien tiene que ver con una preparación y una celebración para compartir con los demás, precisamente en comunidad, pero para celebrar el nacimiento del niño Dios, quien vino a salvarnos de nuestros propios pecados. “Ya lo tenía decidido, cuando un ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: -José, hijo de David, no temas recibir a María como esposa tuya, pues la criatura que espera es obra del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, a quien llamarás Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados” (Mt 1,20-21).

 

Es tiempo de meditar sobre la forma en cómo hemos llevado nuestra vida y proponernos rectificar en lo que sea necesario, pero con una verdadera disposición de cambio. Es la oportunidad de ofrecer una mejor vida para nosotros mismos y para quienes nos rodean, independientemente de la condición de fe que se tenga, pues ante la pérdida de valores que estamos padeciendo, a nadie perjudica y, por el contrario, beneficia un crecimiento espiritual y/o axiológico.

 

Cada día estamos en búsqueda de nuevos ídolos (cantantes, actores, los llamados influencers, etc.), que en su mayoría no nos aportan un ejemplo positivo. Nos absorben con sus escándalos o vida personal, al grado de alegrarnos o angustiarnos con lo que les pueda suceder, imponiendo voluntaria o involuntariamente a niños, adolescentes y jóvenes –y también a uno que otro adulto inmaduro-, su estilo de vida disipada.

 

No obstante, quien nos ha brindado su vida virtuosa y nos motiva a tener esperanza de un mundo mejor, es precisamente quien cuya existencia ha sido objeto de cuestionamientos que, lo único que han provocado, es que alguien pierda la oportunidad de creer en Él. Debemos hacer conciencia de que la creencia en Dios y en su hijo Jesús, sin caer en fanatismo, aporta otro sentido y futuro a nuestras vidas y a la sociedad en su conjunto, favoreciendo la armonía colectiva tan ansiadas por todos.

 

Aún tenemos la oportunidad para preparémonos y celebrar, sin preocupaciones y ocupaciones fútiles, el nacimiento del niño Jesús.

 

SENTIDO PÉSAME

 

Mi más sentido pésame para los queridos amigos Luis Carlos Ruiz Sánchez, Arturo Ruiz Miramontes y Óscar Levario Ochoa, así como para sus apreciadas familias, por el sensible fallecimiento de sus respectivas(o): madre, doña Riquilda Elba Sánchez García; padre, don Arturo Ruiz Acosta, y; madre, doña Martha Elva Ochoa Molinar. Que en paz descansen tan respetables personas.

 

El Clima