José Saramago PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Francisco Flores Legarda   
Jueves, 21 de Mayo de 2020 13:48

Francisco Flores Legarda.

 

Si yo me conociera de verdad, conocería a todos los seres humanos.

 

Deseo compartir esta carta de José Saramago de su texto El cuaderno, el cual toma vigencia en estos tiempos difíciles. Ojalá tengan la oportunidad de leer este libro, el cual denuncia, sigue vigente, que puede ayudarnos en el diario vivir.

 

¿DONDE ESTA LA IZQUIERDA?

 

El trazado que comparto proviene del libro El Cuaderno de José Saramago. Texto que ha llegado a punto de afirmar que estoy haciendo en el mundo. Esta motivación la comparto, derivado de los conflictos, políticos y los partidos políticos. (Decía Saramago: “Soy el ultimo comunista del mundo.”)

 

¿DONDE ESTA LA IZQUIERDA?

 

Hace alrededor de tres o cuatro años, en una entrevista a un diario sudamericano,  entre la retahíla de preguntas y respuestas solté una declaración que inmediatamente supuse que iba a causar agitación, debate, escandalo (hasta este punto llegaba mi ingenuidad), comenzando por las huestes locales de la izquierda y a continuación, quien sabe, como una onda que se expandirá en círculos, en los medios internacionales, tano políticos, sindicales, culturales que de dicha izquierda son tributaciones. En toda su crudeza, sin escamotear su propia obscenidad, la frase, puntualmente reproducida por el periódico, era la siguiente: “La izquierda no tiene ni puta idea del mundo en que vive”. A mi intención, deliberadamente provocadora, la izquierda así interpelada respondió con el más gélido de los silencios. Ningún partico comunista, por ejemplo, empezando por aquel del que soy miembro, salió a la palestra para rebatir o simplemente argumentar acerca de la propiedad o la falta de la propiedad de las palabras que pronuncie. Con mayor razón, tampoco ninguno de los partidos socialistas que se encuentran en los gobiernos de sus respectivos países, sobre todo, en los de Portugal y España, considero necesario exigir una aclaración al atrevido escritor que había osado lanzar una piedra al putrefacto charco de la indiferencia. Nada de nada, silencio total, como si en los túmulos ideológicos donde se refugian no hubiese nada más que polvo y telarañas, como mucho un hueso arcaico que ya ni para reliquia.

 

Durante algunos días me sentí excluido de la sociedad humana como si fuese un apestado, víctima de una especie de cirrosis mental que procaba que no diera pie con bola. Llegue a pensar que la frase compasiva que andaría circulando entre los que así callaban seria más o menos esta: Pobrecillo, ¿Qué se podría esperar de él con esa edad? Estaba claro que no me encontraban opinante con la estatura adecuada.

 

El tiempo fue pasando, la situación del mundo complicándose cada vez más, y la izquierda, impávida, seguía desempeñando los papeles que, en el poder o en la oposición, les había sido asignados. Yo, que mientras tanto había hecho otro descubrimiento, el de que Marx nunca había tenido tanta razón como hoy, supuse, cuando hace un año reventó la burla cancerígena de las hipotecas en Estados Unidos, que la izquierda, allá donde estuviera, si todavía le quedaba vida, abriría por fin la boca para decir lo que pensaba del asunto. Ya tengo la explicación: la izquierda no piensa, no actúa, no arriesga ni una pizca. Por eso no es de extrañar la insolente pregunta del título: ¿Dónde está la izquierda? No doy  albricias, he pagado demasiado caras de mis ilusiones.

 

Salud y larga vida.

 

Profesor por Oposición de la Facultad de Derecho de la UACH.

@profesor_F

 

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