9 de julio, muerte del gran Juventino Rosas PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Mario Alfredo González Rojas   
Martes, 07 de Julio de 2020 10:56

Mario Alfredo González Rojas.

 

A usted que le gusta la buena música, y que ha escuchado los valses vieneses de Strauss, como "Cuento de los bosques de Viena", y "Danubio azul", seguramente también le complace escuchar "Sobre las olas", de Juventino Rosas. Esta obra, sin ser famosa como aquellas, no desmerece mucho; los conocedores dicen, guardada toda proporción, que tiene tamaño para figurar en un plano de altura entre los buenos valses de todos los tiempos.

 

Hoy, cuando este año festejamos el doscientos cincuenta aniversario del natalicio de Beethoven (a propósito, ¿cuántos lo han festejado?), quiero recordar a Juventino Rosas, en su aniversario luctuoso.  Juventino Policarpo Rosas Cadenas, nació el 25 de enero de 1868, en Santa Cruz, Guanajuato, y falleció el 9 de julio de 1894. Siendo niño, su padre, que tocaba el arpa le enseñó a tocar el violín. Su hermano Manuel pulsaba la guitarra, se animó la familia y formaron un trío. En 1880 se fueron a México los tres y allí se les unió un hermano de Policarpo, de nombre Patrocinio, el que hizo la voz en un grupo consanguíneo. No hicieron gran cosa, Manuel murió en una riña, y el conjunto se desintegró.

 

Después formó parte de la orquesta de la gran cantante Ángela Peralta, y la mala fortuna se presentó, ya que una epidemia de cólera asoló a la capital, afectando a la propia agrupación, Murió Peralta y varios músicos. Juventino, de 15 años de edad, ingresó al Conservatorio Nacional de Música, el que pronto dejó al morir su padre y su hermana. Ya por esos días, le daba muy duro a la tomada, lo que le traería funestas consecuencias. Entró a una banda militar pero no aguantó la disciplina y la abandonó; entonces compuso los valses "Te volví a ver", y "Sueño de las flores"! De alguna manera, Juventino se fue colando entre la alta sociedad y fue llevado a una fiesta de la familia presidencial. Y sucedió, que la esposa de Porfirio Díaz le regaló un piano de cola, en gratitud por el vals, "Carmen", que le compuso. Después, ya de por medio su "amor a Baco", se excedió en sus gastos el joven guanajuatense y tuvo que vender el famoso piano, para quedar a mano con sus cobradores.

 

Pero su inspiración daba para mucho, aún en medio de las peores tormentas, y Rosas inventa su mejor obra, el vals "Sobre las olas", llamado primero "Junto al manantial", cuando era director y violinista de un grupo que tocaba ante la clase alta. Se va  a Cuba con una compañía de zarzuela y desafortunadamente, persiste en su afición a los tragos, y antojado por el ron de la isla, llega a sufrir continuamente del hígado. El 9 de julio de 1894 muere en Batabanó, Cuba, antes de cumplir los 27 años.