AMLO, Igual que Luis Echeverría, hace manifestaciones para ocultar sus errores PDF Imprimir E-mail
Opinión - Columnas
Escrito por Mario Alfredo González Rojas   
Lunes, 12 de Octubre de 2020 16:28

Mario Alfredo González Rojas.

 

Igual que Luis Echeverría, López Obrador quiere hacer manifestaciones de apoyo a su gobierno, como se ha visto en los anuncios que ha hecho, luego de la creciente ola de inconformidad contra su gobierno, misma que ya se había tardado. Los expertos aseguran que, cuando un presidente se defiende de diversas maneras, lo que sucede es que su gobierno está con muy serios problemas.

 

Si una administración está trabajando bien, no tiene por qué insistir en un discurso lleno de acrobacias, porque realmente no tiene obra que sustente su existencia. López se la pasa día con día, hora con hora haciendo mención de sus adversarios y los ataque  a su gobierno. Ahora quiere hacer una manifestación, que él ha llamado "del millón" para el 24 de octubre, y la planea, después de que el zócalo está tomado y de que se juntaron más de cien mil personas en días pasados en la plancha de esa plaza de Ciudad de México. No cumplió su palabra de renunciar, si se reunía esa cantidad de gente.

 

Se recuerda cómo en 1973, Luis Echeverría, también un presidente populista, aunque con más estilo y presencia que este papanatas de López, organizó diversas formas de apoyo a lo largo y ancho del país. El territorio nacional fue escenario de concentraciones, discursos, arengas "patrióticas", porque se decía que se criticaba infundadamente al gobierno. Anunciante de un diálogo para lograr el entendimiento nacional, se centraba en un monólogo sin fronteras el discurso presidencial, como lo exhibió Daniel Cosío Villegas en su libro El estilo personal de gobernar, y así se crearía un distanciamiento que se hacía cada vez más grande entre el ejecutivo y el pueblo.

 

Echeverría estaba contra la libertad de expresión, por ejemplo intervino contra Excélsior con una gran presión para que saliera su director, alentó la llamada "guerra sucia" contra grupos subversivos, se devaluó el dólar, el que pasó de $12. 50 a 25 pesos, etc. En la actualidad, son incontables las críticas que se hacen al gobierno populista de López, el que lejos de ser socialista finca su poder en el asistencialismo, lo que significa  siembra de votos, a la par con su fuerza que le otorga la división de sus grupos opositores.

 

En síntesis, López hará sus manifestaciones, como la que organiza para el 24 de octubre, con la mayor facilidad, porque tiene los recursos a la mano para hacerlo, pero eso no es garantía de que su gobierno sea bueno. Como se ha dicho, sus respuestas constantes a los llamados por él, "adversarios", no tienen otro fondo más que la incapacidad de su administración. Y aunque quiera envolverse en su sonrisa forzada y amarga, por dentro está que se lo lleva el diablo.