Del Norte al Mayab, la corrupción política campea Imprimir
Opinión - Jaime García Chávez
Escrito por Jaime García Chávez   
Jueves, 26 de Enero de 2017 08:52

Jaime García Chávez.

La exgobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, se parece a César Duarte, sólo que a ella, que se sepa, no la ha denunciado penalmente nadie. La exmandataria priísta de aquel bastión maya pasó de recibir una deuda pública de 300 millones a dejar otra de casi 3 mil millones de pesos, es decir un insultante 900 por ciento.

No sólo eso, también cometió otras acciones que Duarte replicó en el norte: colocó a múltiples familiares y amigos en cargos públicos, incrementó su fortuna y la de los suyos, compró grandes extensiones de tierra (incluso hizo dueño de un predio de 156 hectáreas a su sobrino Cornelio Aguilar Ortega, de apenas 5 años de edad), onerosamente compró la voluntad y el silencio de los medios; en sus variados excesos se rodeó de artistas y figuras de la política y la farándula (incluido Juan Gabriel) para celebrar en grande con enormes fiestas derroahdoras los supuestos logros de su gestión. ( http://www.sinembargo.mx/27-09-2012/378820 )

Con todos esos antecedentes, Ivonne Ortega viene ahora a Chihuahua a solicitar, con una moral política cuestionada, la firma de los chihuahuenses para enfrentar el decreto que sus patrones del PRI emitieron para liberar el precio de las gasolinas. Sí, leyó usted bien: la exgobernadora priísta con acusaciones de corrupción viene a hacerse la rebelde contra una decisión de sus jefes y a granjearse, en una acción por demás bizarra, la voluntad del pueblo.

Volante de protesta contra Ortega.

En eso, Ortega se parece mucho al priísta “insumiso”, Marco Adán Quezada, y al senador, intérprete de sueños, Patricio Martínez. El primero ha quedado como el fundador de una corriente crítica sin creación, y el segundo en escribidor de epístolas de diferendos complacientes.

Como ha ocurrido antes, la nueva carretera del PRI hacia el 2018 estará pavimentada de hipocresías y cinismos, sólo que esta vez el pueblo mexicano ya no caerá en sus juegos y mentiras. La popularidad de Peña Nieto está por los suelos y las protestas en contra de sus medidas, que atentan contra la economía de la población, irán en aumento en la medida en que el poder central se aferre a alimentar la macroeconomía antes que a la microeconomía que tanto presume el gobierno federal en los anuncios televisivos.

Ivonne Ortega no tiene nada qué hacer en Chihuahua si, como se ha anunciado, viene a recabar firmas contra el gasolinazo. Nadie en su sano juicio demandaría el apoyo popular contra una medida surgida de su propio partido y, sobre todo, si ese partido es, precisamente, por el que Ortega pretende postularse a la Presidencia de la república. ¡Habrase visto!